Una encuesta realizada por Boomerang revela que nueve de cada diez trabajadores notan que su productividad se mantiene o mejora durante el Mundial. El 47% de los encuestados indica que el clima laboral se torna más favorable, mientras que el 36% no percibe cambios. Solo un 14% opina que el impacto depende del desempeño del equipo argentino, y un 3% considera que el torneo afecta negativamente el ambiente en la oficina.
Tomás Bence Pieres, director de negocios de Hiring Room, mencionó que estos resultados provienen de investigaciones que la empresa realiza en ocasiones de gran relevancia cultural, como el Mundial. Según él, la combinación de modalidades híbridas y el trabajo remoto permiten a los empleados compatibilizar sus obligaciones laborales con el seguimiento de los partidos.
El informe destaca que el entusiasmo y la conexión emocional con el evento deportivo son factores que influyen en el clima laboral. “El dato relevante es que hay mucha gente que se siente más productiva. Eso creo que tiene que ver también con que está más contenta o que está disfrutando de algo y eso se traslada al trabajo”, apuntó Bence Pieres.
La encuesta también muestra que un 3% de los empleados siente que el ambiente laboral es perjudicial durante el Mundial, una cifra considerada por Bence Pieres como “superpoca y está alineada”. El director aclara que los datos reflejan la perspectiva de los trabajadores, no de sus superiores, y sugiere que las respuestas podrían ser diferentes si se consultara a los líderes.
La percepción de productividad varía en función del contexto. Un 56% de los encuestados asegura que continúa trabajando de manera regular durante los partidos importantes. Según Bence Pieres, muchos empleados logran equilibrar sus tareas laborales con el seguimiento del torneo, especialmente en el contexto de teletrabajo.
Para abordar la alteración de las rutinas debido al Mundial, las empresas argentinas implementan diversas estrategias. El 46% de las compañías permite espacios en la oficina para ver los partidos en grupo, mientras que un 17% brinda la opción de ingresar más tarde o salir antes durante los horarios de los partidos. Un 15% ofrece la posibilidad de trabajar desde casa, y un 9% recurre a turnos rotativos.
Bence Pieres destacó que estas políticas buscan equilibrar la productividad y la cultura laboral, aunque reconoce que las empresas enfrentan desafíos debido a la coincidencia de los horarios de los partidos con la jornada laboral. “Es un suceso muy importante en esta cultura, no hay que dejar eso de lado”, subrayó.
En algunos casos, las organizaciones ajustan el horario laboral para que los empleados puedan trabajar hasta poco antes del partido y retomar sus actividades posteriormente.
El crecimiento de modalidades de trabajo virtual y mixto facilita la conciliación entre las responsabilidades laborales y el seguimiento del Mundial. Bence Pieres argumentó que hoy en día existen herramientas que permiten a los líderes monitorear la productividad de sus equipos a distancia, asegurando que se cumplan las tareas, incluso cuando los empleados no están físicamente en la oficina.
Las diferencias sectoriales también impactan en la implementación de políticas durante el torneo. Bence Pieres aclaró que cada sector define sus propias normas de acuerdo a sus necesidades. Algunos, como los hospitales o los medios de comunicación, requieren mínimas guardias o adaptaciones específicas, mientras que otros pueden optar por jornadas comprimidas o turnos flexibles.
Es importante señalar que la encuesta no refleja prácticas generalizadas de compensaciones económicas para quienes trabajan durante los partidos. Bence Pieres indicó que, aunque puede haber algunas excepciones, no se trata de una costumbre extendida en el mercado laboral argentino.
El Mundial de fútbol se posiciona como un evento cultural que influye en la vida laboral del país. Las empresas han decidido adaptarse a esta realidad para asegurar la satisfacción de sus equipos y mantener la operatividad de sus actividades.























