Durante su visita a Vaca Muerta, donde un grupo de doce diputados libertarios se reunió para observar el avance del oleoducto y el impacto de la industria energética en Argentina, la legisladora compartió sus consideraciones.
Los representantes que acompañaron a Márquez en el viaje incluyeron a Soledad Mondaca, Nicolás Mayoraz, Patricia Vázquez, Álvaro Martínez, Mónica Becerra, Gastón Riesco, Miguel Rodríguez, Adrián Brizuela, María Belén Avico, Rubén Torres, Julio Moreno Ovalle y Lorena Villaverde.
La senadora apuntó que ‘la aprobación del séptimo proyecto RIGI en Neuquén, con una inversión de USD 4.521 millones, va a impulsar aún más el desarrollo de Vaca Muerta, la construcción de nueva infraestructura y la creación de miles de puestos de trabajo directos e indirectos’.
Márquez aseguró que ‘el cambio de rumbo ya se refleja en hechos concretos: más inversiones, más producción, más empleo y más oportunidades para los argentinos’.
‘Durante años, la inversión fue desalentada por trabas, impuestos y desconfianza, pero hoy la gestión del presidente Javier Milei está construyendo un país donde el sector privado vuelve a invertir en el futuro’, añadió.
La primera actividad se llevó a cabo en Loma Campana, epicentro del desarrollo energético del país bajo la dirección de YPF.
‘Vaca Muerta representa una gran oportunidad para nuestro país. Entender el trabajo de YPF y el sector permite apreciar la magnitud del desafío y el potencial de Argentina para ser un actor energético de primer nivel’, destacó Márquez.
Durante la visita, los legisladores recibieron información sobre el crecimiento de la producción y las obras de infraestructura que están transformando a Argentina en un futuro exportador de petróleo y gas.
En este contexto, también fueron informados sobre el Plan 4×4, que busca aumentar el valor de YPF con un enfoque en la eficiencia, la competitividad y el compromiso de un equipo que trabaja diariamente para impulsar la producción de energía necesaria para el país.
La recorrida incluyó una visita al Instituto Vaca Muerta, la primera institución educativa creada y financiada por la industria, destinada a capacitar entre 2.000 y 3.000 especialistas anuales para acompañar el crecimiento sostenido del sector energético.























