Fuentes del Gobierno porteño anticiparon que el texto se encuentra en proceso de redacción y en breve estará listo para su publicación en el Boletín Oficial. “El decreto reglamentario saldrá en los próximos días”, señalaron. Además de este decreto, también se publicará un anexo con las resoluciones correspondientes.
Desde el Ministerio de Desarrollo Económico, dirigido por Hernán Lombardi, se están realizando preparativos para que, tras la publicación del decreto, comiencen a recibir nuevas iniciativas. “Una vez que estén publicados el decreto y las resoluciones, estará todo listo para recibir los proyectos”, comentó un funcionario, quien agregó: “Esperamos que sea a principios de septiembre”.
La ley se enfoca especialmente en el sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y en los emprendedores. Su objetivo es atraer a empresas que operen en las principales actividades que se desarrollan en la Ciudad, incluyendo servicios, tecnología, turismo, salud, construcción, industrias culturales, y gastronomía, así como otras áreas que requieren intensivas inversiones en capital, equipamiento, innovación y empleo.
El proyecto legislativo aprobado se basó en una propuesta inicial realizada por la legisladora Pilar Ramírez a comienzos de este año. La legisladora destacó que la ley busca “favorecer la inversión productiva de las miles de Pequeñas y Medianas Empresas” mediante la implementación de beneficios fiscales en Ingresos Brutos, Impuesto de Sellos, e Impuesto Inmobiliario por un plazo de dos años desde su puesta en marcha.
Durante las discusiones en comisión, los bloques de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR acordaron realizar cambios al texto original. Por un lado, se desvinculó la propuesta de su versión nacional y se concentró en las necesidades específicas de las industrias locales. También se redujo el mínimo de inversión requerido para acceder al régimen, que pasó de 150.000 dólares a 100.000 dólares. El importe máximo permitido para inversores será de 9 millones de dólares.
El RIMI CABA cubrirá dos segmentos de empresas. Por una parte, se incluirán las empresas medianas, tanto nacionales como extranjeras, que estén registradas en el régimen nacional y que demuestren su radicación efectiva y actividad productiva en el ámbito porteño. Por otro lado, también se considerará a las microempresas locales que realicen inversiones productivas en un rango de entre 100.000 y 149.999,99 dólares.
Entre los beneficios que otorga este nuevo régimen se encuentra la exención del Impuesto de Sellos para contratos relacionados con inversiones productivas, así como la exención del ABL y el Impuesto Inmobiliario para propiedades vinculadas a actividades productivas. Asimismo, los beneficiarios podrán computar hasta el 25% de la inversión como pago anticipado de Ingresos Brutos, además de tener acceso a líneas de financiamiento con condiciones preferenciales del Banco Ciudad.
Como contraparte, las empresas deberán mantener su actividad productiva dentro de la Ciudad de Buenos Aires por un período mínimo de cuatro años. De igual manera, se establecerá un cupo fiscal anual máximo de 150.000 millones de pesos para todo el régimen, y cada beneficiario estará limitado a un 10% de este monto.
Al promulgar la ley, se creó el Registro Local Complementario del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones, que permitirá llevar a cabo el “monitoreo, evaluación y seguimiento continuo” de todas las inversiones realizadas.
Entre las limitaciones que plantea la ley se encuentra que no podrán adherirse aquellas empresas que realicen “actividades financieras, bursátiles, cambiarias, de seguros, de capitalización y ahorro, de administración de fondos de terceros, de servicios auxiliares a la intermediación financiera y similares”. Del mismo modo, tampoco se incluirán a aquellas compañías que tengan “antecedentes por incumplimiento de cualquier régimen de promoción” en la Ciudad.
Además, la ley establece que será incompatible con otros regímenes de promoción económica del gobierno porteño. En caso de que se presenten superposiciones de beneficios, las empresas deberán optar por un único régimen promocional, y no podrán acumular, combinar ni recibir beneficios de distintos regímenes para una misma inversión.
En la Ciudad de Buenos Aires, la actividad económica está enfrentando las repercusiones de la transformación productiva que se observa a nivel nacional. En los últimos años, sectores como el energético, el minero y el agro han ganado protagonismo, mientras que el sector industrial y el comercio han experimentado un desempeño negativo.
Según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), el crecimiento del primer trimestre fue del 0,7%, impulsado principalmente por un aumento del 11,3% en la intermediación financiera, aunque se produjo una caída del 2,4% en la Industria Manufacturera y un descenso similar en el Comercio.
Tanto en los despachos de la oposición como en los del oficialismo se reconoce que el RIMI CABA no resolverá todos los problemas estructurales que arrastra la Ciudad desde hace décadas. Sin embargo, estiman que permitirá mejorar la situación coyuntural del empleo y la problemática del cierre de empresas que se agrava por el deterioro de la actividad económica a nivel nacional. Desde el inicio de 2023, han cerrado aproximadamente 2.909 empresas.
Desde el gobierno se comunicó que la ley permitirá extender los beneficios locales a “proyectos de menor escala que hoy no están alcanzados por el umbral mínimo del esquema nacional”. Además, se enfatizó que las disposiciones locales se mantendrán vigentes independientemente de eventuales modificaciones o derogaciones futuras que pudiera sufrir el RIMI a nivel nacional.






















