La autorización se formalizó mediante el Decreto 717/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial, y surgiendo en medio de los intercambios verbales entre ambos líderes. El decreto autoriza el ingreso del personal y medios de la Marina brasileña entre el 10 y el 24 de agosto, en el marco del ejercicio Fraterno XXXIX, que comenzará el 13 de agosto en la Base Naval Puerto Belgrano, la Base Naval Mar del Plata y en aguas del Atlántico Sur bajo jurisdicción argentina.
Este ejercicio, llevado a cabo anualmente desde 1978, reúne a unidades de la Armada Argentina y la Marina brasileña. Según destacó el Poder Ejecutivo, su propósito es “incrementar el adiestramiento combinado y la interoperabilidad en operaciones navales, aeronavales y anfibias”, así como estandarizar los procedimientos de planificación y ejecución.
La decisión permite, además, la participación de las tropas argentinas en acciones conjuntas con Chile y Perú, en un esfuerzo por fortalecer la interoperabilidad regional.
En los fundamentos de esta norma, el Gobierno enfatiza que la involucración de Argentina “reafirma el compromiso con la seguridad internacional y la estabilidad regional”, alertando que una eventual inasistencia podría perjudicar el nivel de formación en operaciones combinadas de alta complejidad.
Durante las maniobras, Brasil tiene previsto desplegar el submarino Humaitá, el cual entró en servicio en 2024 y realizará su primera operación internacional en aguas argentinas.
Además de estas actividades, el decreto también autoriza la salida de personal y medios argentinos para participar en el ejercicio Viekaren XXVI, que se llevará a cabo del 24 al 28 de agosto en aguas del Canal Beagle, cerca de Puerto Williams, en Chile.
Esta iniciativa se realiza anualmente desde 1999 y está enfocada en fortalecer la interoperabilidad entre ambas armadas, abarcando actividades relacionadas con el control del tráfico marítimo y operaciones de búsqueda y rescate en el área austral.
Por otro lado, el decreto permite el despliegue de fuerzas argentinas hacia Perú entre el 14 de agosto y el 14 de octubre para participar en los ejercicios Siforex XIV y Unitas LXVII, programados para septiembre en aguas peruanas y en el puerto del Callao.
El Ejecutivo señala que Unitas es el ejercicio naval multinacional más relevante del continente, mientras que Siforex está destinado al entrenamiento en operaciones antisubmarinas y antisuperficie. Según se argumentó, ambas actividades contribuyen a la actualización de procedimientos operativos, al fortalecimiento de la interoperabilidad con otras marinas y a la adquisición de experiencia en contextos complejos.
La utilización de un decreto de necesidad y urgencia ha sido justificada por el Gobierno, dado que el proyecto enviado anteriormente al Congreso para autorizar el ingreso de tropas extranjeras y la salida de fuerzas nacionales aún no ha sido discutido, a pesar de la inminente realización de las operaciones militares.






















