“Los hechos que denunciamos habrían sido cometidos contra instituciones, poderes y funcionarios públicos durante el ejercicio de sus labores en el marco de sus funciones”, afirmaron en la denuncia los funcionarios Germán Pugnaloni y Lisandro Franco, del Ministerio de Seguridad Nacional.
La protesta, que en un principio transcurrió pacíficamente durante casi seis horas, se tornó violenta alrededor de las 17 horas, cuando la Policía Federal Argentina (PFA) utilizó gases para dispersar a los manifestantes que intentaban superar el vallado que resguardaba el Congreso.
Pequeños grupos de manifestantes comenzaron a lanzar escombros y atacar a las fuerzas de seguridad, dañando veredas y contenedores de basura, mientras respondía la infantería de la Policía Federal, junto a Gendarmería y Prefectura, que se valieron de carros hidrantes, gases y balas de goma para dispersar a los agitadores y proteger a quienes protestaban de manera pacífica.
Un total de 18 personas fueron detenidas, acusadas de resistencia a la autoridad, y están ahora bajo la jurisdicción de la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal, liderada por el fiscal Federico Tropea. No se descarta que algunos detenidos enfrenten cargos por daños.
El gobierno considera que los eventos de ayer deben ser investigados como un delito de jurisdicción federal. “Solicitamos a la justicia federal que realice una investigación exhaustiva para corroborar la existencia de los hechos denunciados, identificar a los responsables y a todos aquellos que hayan colaborado o instigado estos actos antidemocráticos. Lo que denunciamos ocurrió en un contexto en el que las instituciones y miembros públicos se encontraban desempeñando sus funciones”, añadieron los funcionarios en su presentación.
Además, se indicó que un grupo considerable de manifestantes arrojó piedras y otros objetos contundentes contra los agentes de seguridad que estaban en función de prevenir disturbios y asegurar el ejercicio pacífico del derecho a manifestarse. Se observó también la destrucción de baldosas y mobiliario urbano que fueron utilizados como proyectiles contra los efectivos, quienes resultaron heridos en el incidente, que también causó daños significativos en edificios y vehículos policiales.
Pugnaloni y Franco solicitaron que se tomen con urgencia medidas de prueba para determinar la identidad de los responsables. “El Ministerio de Seguridad Nacional se encuentra analizando los incidentes descritos para proporcionar elementos que fortalezcan la investigación, y está disponible para colaborar en lo que consideren necesario para tal fin”, se destacó en el informe.























