Fuentes del sector indican que la problemática se desató semanas después de que un laboratorio que abastece aproximadamente el 70% del mercado detuviera su producción en el país. De acuerdo a un comunicado, se anticipa que esta situación se extenderá hasta marzo de 2027, aunque el Gobierno está realizando reuniones para intentar acortar esos plazos y explorar otras soluciones. Sin embargo, existe la intención de restablecer la producción para diciembre, aunque todavía no hay confirmación clara al respecto.
Mientras tanto, un laboratorio nacional que solía cubrir el 20% de la demanda está incrementando su producción para satisfacer la falta de suministro. Este laboratorio se dedica a la fabricación de un medicamento bioequivalente y, según las estimaciones, planea en los próximos meses producir la cantidad que normalmente produciría en un año.
Desde la Red Argentina de Parkinson se manifiestan preocupaciones, advirtiendo que “el Parkinson no puede esperar. La interrupción de levodopa/carbidopa puede ocasionar un serio deterioro en la movilidad y, en ciertas circunstancias, dar lugar a complicaciones más severas. Por ello, no es suficiente informar que existe otra marca disponible: el Estado debe asegurar que ningún paciente se quede sin tratamiento”.
Se estima que en Argentina hay más de 90,000 personas con diagnóstico de Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa progresiva que impacta en la capacidad de controlar los movimientos y empeora con el tiempo. La levodopa es el tratamiento más efectivo para aliviar los síntomas motores de la enfermedad, ya que se transforma en dopamina en el cerebro, contrarrestando la escasez de esta sustancia que causa temblores, rigidez y lentitud en los movimientos.
Desde la empresa no se ha especificado el motivo exacto que llevó a detener la producción de este medicamento. Se ha especulado sobre una posible escasez de materia prima necesaria para su elaboración en el país. No obstante, el laboratorio nacional no ha reportado faltantes en cuanto a la importación del principio activo, dado que ambos tratamientos son biosimilares, considerando que el medicamento original no está disponible en Argentina.
Un comunicado de este laboratorio indica que “está trabajando en conjunto con la autoridad sanitaria para atender la creciente demanda” del producto y busca ofrecer cierta tranquilidad a los pacientes al señalar que “esta demanda imprevista surge de la discontinuidad temporal del medicamento con los mismos principios activos comercializados por otra firma”.
Recientemente, la controversia se intensificó en torno a una reunión en la que el Ministerio de Salud habría comunicado a pacientes y familiares que la normalización de la producción por parte del laboratorio se prevé para diciembre. Sin embargo, la empresa mantiene su posición oficial de que la fecha continúa siendo marzo de 2027.
Por información de la Confederación Farmacéutica Argentina, se ha conocido que la situación varía en distintas regiones, con algunas provincias recibiendo el medicamento sin demasiados inconvenientes, mientras que en otros lugares se reportan faltantes.
Otra opción que se está considerando es la posibilidad de importar diferentes presentaciones de la misma droga de laboratorios que operan en el extranjero. El Ministerio de Salud confirmó que se realizó una reunión con representantes de la asociación de pacientes, la autoridad sanitaria y el laboratorio nacional, donde se planteó que este laboratorio triplicará su producción y que el otro laboratorio podría reiniciar su producción en noviembre, un dato que aún no se encuentra completamente confirmado. Las autoridades añadieron que la Asociación se mostró satisfecha con los resultados de la reunión y los plazos indicados.























