La entidad se había propuesto licitar hasta u$s 70 millones, pero adjudicó u$s 58 millones. La operación se enmarcó en un programa de títulos de corto, mediano y largo plazo por hasta u$s 1500 millones, destinado a obtener financiamiento.
De las 1202 órdenes de compra recibidas, fueron adjudicadas 1086. Los títulos vencerán el 5 de noviembre de 2028: el capital se pagará íntegramente en esa fecha y los intereses se abonarán cada seis meses.
La colocación estuvo a cargo de Santander, Galicia, Comafi, Macro Securities, Banco Patagonia, Nación Bursátil, Balanz, Allaria, Cocos y ACA Valores.
“La institución prefirió mantener un perfil bajo”, revelan en las mesas, ya que no dieron ningún comunicado sobre el tema. “Frente a la expectativa de colocación de u$s 70 millones, la cantidad no era la esperada, ya que no llegaron a juntar u$s 60 millones”.
“Pero el contexto no ayudó para nada. De hecho, muchas provincias y empresas se han bajado de emisiones”, comentan los mesadineristas.
La referencia apunta a empresas del sector energético que tenían preparada una emisión de deuda en los mercados internacionales, pero resolvieron postergarla hasta que las condiciones sean más favorables.
“Veremos cómo cotiza en el secundario. Para una apuesta muy conservadora sirve”, revelan los brokers al tanto de esta operación.
Por otra parte, este jueves el Banco Nación anunció un programa para impulsar las ventas de autos de fabricación nacional. La entidad todavía conversa por separado con cada una de las ocho terminales automotrices. La propuesta consiste en otorgar préstamos personales, de gestión más rápida que los créditos prendarios, con un fondeo equivalente a unos u$s 100 millones.
Los préstamos serán en pesos, por un monto máximo de $ 50 millones y con un plazo de seis años. Tendrán una tasa fija anual del 25%, negativa frente a una inflación proyectada que podría superar el 30% anual.
Aun en el escenario más desfavorable, si la inflación se acelerara, el valor de la cuota perdería peso en términos reales, dado que el monto se mantendría fijo.
Para acceder a esta línea, el solicitante deberá cobrar sus haberes en el BNA o, si trabaja en relación de dependencia, trasladar allí su cuenta sueldo. Aunque el empleador suele operar con un banco de cabecera, cada trabajador puede elegir cambiar su cuenta a otra entidad.























