De acuerdo con información de Financial Times, esta propuesta surge en un ambiente de creciente inquietud entre los legisladores republicanos en el Capitolio. Las críticas se dirigen al comportamiento del Tesoro bajo la dirección de Scott Bessent, así como a otras partes del Ejecutivo, como resultado de una serie de decisiones con implicancias financieras y geopolíticas que involucraron fondos federales y operaciones internacionales.
El proyecto de ley, llamado Bipartisan Exchange Stabilization Fund Transparency Act, estipula que el Tesoro debe informar al Congreso con antelación cada vez que planee recurrir al ESF. Asimismo, exige la publicación de informes públicos exhaustivos que detallen la razón y los resultados de dichas operaciones, incluido un informe específico sobre el apoyo financiero brindado a Argentina el año pasado.
Según Financial Times, la administración de Donald Trump impulsó el uso del ESF para apoyar economías extranjeras cuyos líderes tienen conexiones con la Casa Blanca. Un caso visible de esta estrategia se produjo en Argentina, donde la Tesorería anunció en octubre la disponibilidad de hasta 20.000 millones de dólares para respaldar al país en el contexto de las elecciones de medio término, en las que el presidente Javier Milei buscaba consolidar su autoridad.
Argentina solicitó 2.500 millones de dólares a través de un mecanismo de swap con el Banco Central, dispuesto a durar dos meses para estabilizar el peso. El propio Bessent confirmó en enero que el país devolvió íntegramente el préstamo a tiempo, aunque algunos miembros del Congreso han expresado preocupaciones sobre la falta de transparencia en el uso y gestión de esos fondos.
“Merecemos transparencia real sobre el uso de los recursos de los contribuyentes para rescatar a países extranjeros”, destacó Shaheen en declaraciones citadas por Financial Times. “El Congreso debe garantizar que nuestros dólares estén protegidos y no se utilicen para intervenir en política interna en favor de aliados políticos”, añadió la senadora demócrata.
El ESF, que tradicionalmente se reserva para momentos de crisis financiera global, ha cobrado relevancia recientemente debido a su aplicación directa en contextos políticos concretos.






















