Ayer, miembros destacados del cristinismo se hicieron eco de una encuesta realizada por Hugo Haime, un consultor con larga trayectoria en el peronismo, difundiéndola en el programa de Carlos Pagni. Utilizando este estudio, argumentaron que hay un repunte en la percepción pública de la ex presidenta, quien es vista como la líder opositora con la mejor imagen en el país.
El trabajo de Haime revela que CFK posee un 42,7% de imagen positiva, colocándose a la cabeza del listado. Le sigue Patricia Bullrich con un 41,7%, Axel Kicillof en tercer lugar con un 39,5%, y Javier Milei cierra el grupo con un 38,7%.
Sin embargo, los cuatro líderes presentan un saldo negativo: la ex presidenta cuenta con un diferencial de -13,7%, Bullrich -13,3%, Kicillof -13,4% y Milei -22,2%. Este dato resulta notable, ya que nunca había ocupado antes el primer puesto en esta categoría. Es evidente que el difícil contexto económico influye en la evaluación de los encuestados.
Algunos portavoces del cristinismo recurrieron a las redes sociales para amplificar la idea de que la mejor candidata del peronismo se encuentra en prisión, sugiriendo además que el Gobierno presiona al sistema judicial para que continúe en esa situación. Más allá de las cifras, el sector más radical del kirchnerismo sostiene que Cristina Kirchner aún concentra la mayor parte del apoyo popular, a pesar de su condena y encarcelamiento. Por ello, nadie, ni siquiera Axel Kicillof, puede ignorarla.
Florencia Saintout, presidenta del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, expresó en redes sociales: “No es sorpresa. Es la confirmación de que Cristina está presa porque tienen miedo de enfrentarla. Cristina Libre es la denuncia de una proscripción contra el pueblo argentino”.
El ex senador Oscar Parrilli argumentó que “con Cristina proscripta, no hay democracia”, afirmando que tanto Macri como Milei la temen porque podrían perder ante ella. Además, asoció la proscripción a un fraude electoral que busca silenciar a la voluntad popular y subrayó que “no van a poder borrar el liderazgo de Cristina ni el amor de su pueblo”.
El senador provincial Emmanuel González Santalla comentó en X: “Con Cristina liberada, de San José a la Rosada”, reforzando esta idea con una frase similar a la que utilizó el intendente de Hurlingham, Damián Selci, quien transformó el balcón de San José 1111 en una representación visual de la Casa Rosada, exclamando: “De Hurlingham a San José, de San José a la Rosada. Con Cristina hasta la luna”.
Sin hacer mención a la encuesta de Haime, Máximo Kirchner, por su parte, reanudó el discurso, aludiendo a que “Macri sabe que sus chances, al igual que las de Milei, crecen con Ella fuera de juego”, refiriéndose a su madre. En una crítica velada hacia el seno del peronismo, sugirió la existencia de intereses personales que frenarían el reclamo por su libertad, afirmando que “a Cristina la proscribieron para arrebatarle su capacidad electoral”.
Kirchner destacó la importancia de la militancia política enfocándose en el pueblo como objetivo primordial, en oposición a aquellos que solo buscan el poder. “Ella en libertad genera esperanza en gran parte de la sociedad. Ella presa genera tranquilidad en el poder económico local y extranjero”, enfatizó, condenando la manipulación política que enfrenta la ex mandataria.
El discurso de apoyo a Cristina Kirchner es unánime entre los líderes que la siguen, señalando a los mismos oponentes: Axel Kicillof y el PJ Federal. Ambos grupos, en el ámbito electoral, parecen dejar de lado la exigencia de libertad para CFK y no levantan la consigna de proscripción que el cristinismo ha adoptado.
Dentro del entorno de la líder peronista, se alimenta la creencia de que Kicillof carece de viabilidad política sin un acercamiento a ella en busca de una unidad y acuerdo. Este argumento se basa en la relevancia que aún mantiene sobre el electorado y el impacto que su figura tiene en las encuestas.
La ex presidenta no tiene posibilidades de recuperar su libertad, pues está condenada y encarcelada, con un Presidente que no contempla un indulto y una Corte Suprema que ha ratificado su condena. Si bien no hay indicios que sugieran una inminente liberación, su situación seguramente será un tema recurrente entre los principales líderes del peronismo a medida que se acerquen las elecciones.























