Analizando más a fondo la situación, se identifican dos problemas principales. Uno de ellos es de índole política, el cual está ligado al pliego de María Verónica Michelli, candidata designada por el Ejecutivo para el puesto de jueza. Este pliego fue defendido durante su presentación ante la comisión de Acuerdos del Senado, presidida por el libertario Juan Carlos Pagotto, estrechamente vinculado a los Menem y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Una de las primeras complicaciones ocurrió semanas atrás, cuando se observó que el dictamen de Michelli, quien es familia de un conocido periodista, nunca fue incluido en el orden del día. Esto significa que, a pesar de contar con las firmas necesarias, Pagotto no lo presentó, lo que contraviene las normas del Senado. Bullrich, como líder de la bancada, no tomó una postura al respecto ni expresó quejas, a diferencia de otros legisladores que lo hicieron en privado.
Ante las primeras tensiones evidentes del Gobierno hacia la postulante, Bullrich podría haber intentado persuadir a alguno de sus colegas para que retirara su firma, lo que hubiera dejado el pliego sin el apoyo necesario; sin embargo, no se tomó tal decisión. El Ejecutivo propuso el miércoles pasado el retiro formal del pliego, una medida que necesita la aprobación del Senado. Este cambio ha transformado lo legislativo en un escenario estrictamente político.
Recientemente, Bullrich notificó a su bloque apenas momentos antes de que se hiciera pública la información a través de sus redes sociales, intentando distanciarse de la decisión errónea del Gobierno. No conforme con ello, en las últimas horas su entorno justificó su renuncia a la presidencia del bloque como un acto de “persona de bien”, aunque esa renuncia no fue aceptada.
Bullrich ha sido conocida por su deseo de atención mediática, algo que ha caracterizado su carrera política durante décadas. Aquellos que han trabajado a su lado pueden dar fe de esto. En este momento, cuenta con el respaldo de parte de la opinión pública y de senadores que están más alineados con ella que con Javier Milei. “Por mucho menos hicimos una cruz a la vicepresidenta Villarruel y destituimos a un colega”, comentó un legislador.
Con respecto a la sesión de Labor Parlamentaria, había propuestas en la Casa Rosada para avanzar únicamente con las dos leyes mencionadas y una selección limitada de los más de 70 pliegos pendientes. Aún hay un dictamen que no se ha presentado, y los negociadores esperan también el avance de postulantes para cargos en el interior del país. En este contexto, la incapacidad de los políticos para abordar la gestión económica podría resultar beneficiosa para La Libertad Avanza. Además, mañana se votarán leyes que son de interés para el oficialismo.























