La principal razón para este retraso se debe a la cantidad de reclamos recibidos para modificar un texto que no lograba satisfacer a los senadores de la oposición que buscan el diálogo, cuyos votos son cruciales para que el oficialismo pueda avanzar con sus iniciativas.
Un aspecto controvertido del proyecto es la regulación de la tenencia y adquisición de tierras por parte de ciudadanos y capitales extranjeros. Para muchos senadores, el borrador que iba a ser discutido es demasiado permisivo y presenta vacíos legales que podrían permitir que extranjeros accedan a áreas estratégicas.
Otra cuestión que genera inquietud entre varios legisladores de la oposición es la implementación del juicio sumarísimo en casos de desalojo. En la comisión se realizó ya una distinción entre inquilinos morosos y usurpadores, pero persisten interrogantes sobre eventuales situaciones que podrían no estar cubiertas por la nueva legislación.
La acumulación de dudas y cuestionamientos resultó determinante para que la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich (Capital), optara por retrasar el tratamiento del proyecto hasta la próxima semana.























