Este ambicioso proyecto forma parte del plan de inversiones presentado la semana pasada, que contempla mejoras para los próximos cinco años, con el objetivo de modernizar una infraestructura que se ha quedado pequeña frente al incremento de la actividad.
En septiembre, San Fernando reportó 3,922 movimientos aéreos, ocupando el tercer lugar en el ranking nacional de operaciones, detrás de Aeroparque y Ezeiza, según el último informe de la Administración Nacional de Aviación Civil.
Dado que no hay espacio en el terreno para construir un nuevo edificio, la empresa, encabezada por Daniel Ketchibachian, procederá a la demolición gradual de la terminal actual para levantar la nueva en el mismo sitio. La nueva estructura tendrá una superficie de 5,815 m2 e incluirá salas de embarque renovadas, controles de seguridad y espacios adaptados a las exigencias de los pasajeros y las tripulaciones.
“En San Fernando tenemos un producto que hoy no está bueno. Es chico y se venía utilizando mucho los hangares”, admitió Ketchibachian durante la presentación del nuevo plan de obras.
Según el CEO, parte de los vuelos de aviación general están comenzando a trasladarse de Aeroparque a San Fernando debido a la diferente operativa de la terminal porteña. Por lo tanto, el objetivo es que el aeropuerto bonaerense pueda satisfacer esta demanda con instalaciones adecuadas para el tipo de operaciones que recibe.
La nueva terminal representa la obra más visible dentro de un conjunto de intervenciones que también incluye trabajos en la infraestructura aeronáutica. Además, la empresa deberá abordar cuestiones hidráulicas mediante movimientos de terreno y otras obras complementarias.
A este conjunto de mejoras se suma la ampliación de la plataforma comercial, anunciada en marzo con una inversión de 5.5 millones de dólares. Esta iniciativa busca triplicar la capacidad de estacionamiento de aeronaves, aumentando de cuatro posiciones actuales a entre 10 y 12, de acuerdo al tamaño de los aviones.
El proyecto incluye también la creación de un Club de Hangares, un nuevo sector destinado a estas instalaciones, cuya aprobación ya fue confirmada. El propósito de estas acciones es consolidar a San Fernando como un aeropuerto especializado en aviación general y ejecutiva, capaz de atender la demanda de vuelos privados y corporativos, así como las necesidades de sectores productivos como la minería, la agricultura y Oil & Gas, que requieren este tipo de transporte para conectar operaciones en lugares distantes de los principales centros urbanos.
En marzo, se indicó que el 60% de las operaciones de aviación general que la empresa gestiona se concentran en San Fernando. Durante 2025, la aviación general experimentó un incremento del 11% a nivel nacional en comparación con el año anterior, y este segmento ya representa el 30% de todas las operaciones que la compañía maneja en sus 35 aeropuertos en el país. Del total, el 60% tiene lugar en San Fernando, que se posiciona como el principal hub de esta actividad.
La estrategia de la empresa contempla, además, el desarrollo de terminales orientadas a la aviación general en Córdoba, Mendoza y Bariloche, junto con una propuesta específica para la aviación ejecutiva en Aeroparque, que incluirá espacios destinados a pasajeros y tripulaciones, así como nuevos servicios.
Las obras en San Fernando se inscriben en el plan de infraestructura de Aeropuertos Argentina para el período 2027-2031, que prevé inversiones de 1,500 millones de dólares en Ezeiza, Aeroparque y terminales del interior.
Al mismo tiempo, la empresa contempla desembolsos superiores a 7,400 millones de dólares en las próximas tres décadas, en el contexto de la extensión de la concesión de los aeropuertos que opera en el país. La construcción se llevará a cabo por etapas, con entregas parciales a lo largo del proceso y una transformación que se completará en un lapso de cinco años.






















