Las principales compañías, con la excepción de YPF, han comenzado a aplicar aumentos que varían entre el 2 y el 5 por ciento, dependiendo de la región del país.
Desde la petrolera nacional, se informó que, por el momento, YPF mantendrá los precios en sus surtidores, aunque no se descarta que eventualmente siga la tendencia de las otras empresas.
Entre las firmas privadas, se prevé que el próximo 1 de octubre podría haber nuevos aumentos, motivados por la volatilidad en el precio del barril internacional, exacerbada por el conflicto persistente en el Estrecho de Ormuz.
Una de las consecuencias de esta decisión unilateral de las petroleras es la ruptura del «buffer», el amortiguador de precios que YPF había implementado en mayo y que se había respetado rigurosamente hasta ahora.
El convenio entre petroleras y refinadoras preveía mantener la estabilidad en los precios de los combustibles, siempre que el barril de petróleo superara los 80 dólares, a cambio de mantener los precios fijos para equilibrar flujos futuros.
En las operaciones del jueves, el precio del Brent superó nuevamente los 100 dólares, influenciado por declaraciones contradictorias entre Estados Unidos e Irán. El barril alcanzó los 105 dólares, lo que llevó a las petroleras en Argentina a decidir un nuevo aumento en los precios de los combustibles.
En este marco, el presidente de YPF, Horacio Marín, se refirió al tema y aseguró que «cuando el precio estaba muy alto, teníamos que aumentar mucho; pero si al otro día bajaba, teníamos que bajar. En vez de hacer esos vaivenes, lo evitamos. Y eso lo mantenemos». Además, comentó que «si el precio se mantiene alrededor de los USD 100 por mucho tiempo, Argentina va a pagar a USD 100. Va a ser así porque es libre mercado».
La nafta se presenta como uno de los productos que podría impactar el índice de precios al consumidor (IPC) del mes de septiembre. Este factor, junto con el aumento en los alimentos —especialmente en carnes—, podría resultar en un repunte inflacionario en septiembre que supere al de agosto.
Actualmente, las proyecciones apuntan a que la inflación de septiembre podría oscilar entre el 1,9 y el 2,1 por ciento. En algunas provincias, ya se observan indicadores cercanos al 2 por ciento, y muchas consultoras están a la espera de lo que ocurra en los últimos días del mes para definir una cifra que muestre un nuevo aumento.
El análisis de este mes revela incrementos en carnes y lácteos del 5 por ciento, en frutas y verduras entre el 5 y el 15 por ciento, en combustibles del 5 por ciento, en electricidad del 2,4 por ciento, en gas del 1,4 por ciento, en transporte público del 4,1 por ciento y en servicios de salud prepagados entre el 2 y el 2,9 por ciento.
Es importante mencionar que en el Presupuesto del 2027, el gobierno proyectó una inflación anual del 18 por ciento, equivalente a un aumento mensual del 1,5 por ciento, ya sin ceros adelante. Sin embargo, los antecedentes no son favorables para el oficialismo: para 2026, el gobierno había anticipado una inflación del 10,1 por ciento, pero hasta agosto ya acumulaba un 21,3 por ciento y un 33,5 por ciento en los últimos 12 meses.























