– Grado de inversión
“Los inversores internacionales observan a los locales. Si el que cuenta con mayor información no invierte, ¿por qué debería llegar la inversión externa?”, interroga Pablo Goldberg, economista argentino con destacada experiencia en mercados emergentes.
Actualmente en BlackRock, y con antecedentes en HSBC y Merrill Lynch, Goldberg analizó con afirmaciones contundentes la situación y perspectivas de los activos argentinos durante un panel donde fue entrevistado por Anna Cohen, presidenta y socia gerente de Cohen.
La pregunta inicial del panel en el Coloquio de IDEA, realizado en Mar del Plata, fue si Argentina representa una oportunidad de trading o una inversión a largo plazo. Armado con diversos indicadores de desempeño de mercados comparables, Goldberg expuso los límites y oportunidades que se presentan.
Entre los indicadores que citó el jefe de mercados emergentes de BlackRock para ilustrar el riesgo, se encuentra el ratio de deuda externa sobre el mercado local, y resaltó la vulnerabilidad del balance argentino: “El descalce de monedas, producto de los recursos en pesos de la recaudación y la necesidad de financiarnos en el mercado externo dada la falta de volumen del mercado interno”.
Goldberg enfatizó que “esa dependencia de los mercados internacionales incrementa la exposición ante variaciones en las condiciones financieras globales”.
Entre los datos que resaltó, se encuentra el desempeño histórico de la deuda argentina en contraste con el resto de los mercados emergentes. Según precisó, una inversión similar en bonos argentinos habría generado uno de los peores resultados en cuanto a retorno ajustado por riesgo.
Además, destacó que “el peso del pasado sigue condicionando la percepción de los inversores” y recordó que Argentina fue excluida de índices internacionales en 2011 debido a la manipulación de estadísticas oficiales, retornando en 2016 y perdiendo posiciones nuevamente en 2017 con el restablecimiento de controles cambiarios.
Al ser consultado por Cohen sobre la vinculación entre calidad institucional y rendimiento de las inversiones, Goldberg subrayó que “no solo es relevante el marco legal, sino también la estabilidad de las reglas y la conducta de los distintos gobiernos frente a cambios políticos”.
Goldberg comparó el caso argentino con experiencias de otros países, observando que “estamos todos, locales y extranjeros, tensos ante una elección. Hay naciones donde cambia el signo político, pero no se discuten permanentemente las reglas de juego”.
En este escenario, Goldberg consideró que recuperar el grado de inversión debería ser una meta estratégica. Detalló que esta mejora no solo disminuiría el costo de financiamiento del Estado, sino también el de las empresas, ampliaría el universo de fondos disponibles para invertir en el país y aumentaría la presencia de Argentina en los índices internacionales.
Para alcanzar este objetivo, expresó que es necesario cumplir con cuatro metas: “consolidar una reducción sostenida de la volatilidad, fortalecer el mercado de capitales local, mejorar el acceso al financiamiento y avanzar en normas estables que permitan romper con el historial de inestabilidad”.
El ejecutivo de BlackRock también advirtió que el entorno internacional en los próximos años será más desafiante para las economías emergentes, caracterizándose por tasas de interés estructuralmente más altas y una competencia creciente por atraer capital.
En este marco, aseguró que sectores como el de energía pueden convertirse en una ventaja para Argentina, dado que buscan previsibilidad y la reducción del riesgo percibido por los inversores.























