Varios se inclinan decididamente por Flavio Bolsonaro, mientras que un grupo menor expresa su apoyo a Lula. Brasil se mantiene como el principal socio comercial de Argentina, incluso por encima de China, con un intercambio histórico que ha superado los 31.000 millones de dólares y una considerable presencia de inversiones en ambos países. Este vínculo es crucial para sectores como la industria automotriz, la agricultura y la energía.
Se han registrado inversiones argentinas en Brasil desde la asunción de Milei, destacándose la reciente adquisición de la controlante de la cementera Loma Negra por parte de Marcelo Mindlin.
La preocupación por el futuro político de Brasil quedó reflejada en las intervenciones alrededor del ex embajador en Brasil, Diego Guelar, quien ha cumplido diversos roles diplomáticos.
“Todas las encuestas indican que la elección será muy reñida. El vencedor lo hará por una pequeña diferencia en la primera vuelta, y es probable que también en la segunda. La ventaja y desventaja de Lula radican en el gran cambio social que promovió, pero, tras sus tres mandatos, hay quienes consideran que no fue suficiente”, destacó un participante del coloquio.
Al ser consultado sobre Flavio Bolsonaro, comentó que “es un clon del verdadero candidato; es el portador del apellido Bolsonaro y cuenta con el apoyo de una sólida derecha en Brasil que busca derrotar a Lula. Sin embargo, enfrenta el desafío de manejar su relación con su padre, su hermano en el exilio y la madrastra, quien tiene su propio espacio político”.
En cuanto a los intereses de Argentina, afirmó que “lo importante para Argentina es que a Brasil le vaya bien, lo que sucede actualmente. Esto implica que, si Bolsonaro es el elegido, deberá encontrar soluciones a los problemas de gobernabilidad para evitar un incremento en el riesgo país, la caída de inversiones y la pérdida de reservas, dado que la situación actual es bastante favorable.”























