Esta decisión afecta la dinámica de un torneo ya en curso, algo que no ocurría desde 1962. La intervención de Donald Trump, presidente de Estados Unidos y anfitrión del torneo, fue clave para que la FIFA reconsiderara la sanción. Trump realizó una llamada al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, por lo que trascendió.
En el partido donde Balogun logró su tercer gol, que contribuyó a la victoria de Estados Unidos por 2-0, recibió una tarjeta roja en la segunda mitad por un pisotón al tobillo de Tarik Muharemovic, jugador bosnio. A pesar de la revisión en el VAR que sancionó la expulsión, el director técnico estadounidense, Mauricio Pochettino, expresó que la decisión no era apropiada. La controversia rodeó la sanción, y la posibilidad de que la FIFA decidiera revertirla un día antes del crucial enfrentamiento no se había anticipado.
Después del anuncio del levantamiento de la sanción, Trump expresó su agradecimiento a la FIFA. “¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!”, publicó en su plataforma social, generando reacciones inmediatas en medios de comunicación a nivel nacional e internacional.
Según reportes, Trump contactó a Infantino días antes para abogar por Balogun, afirmando que la sanción era injusta. Los informes indican que fuentes anónimas confirmaron la conversación entre ambos. Esta medida de Infantino se enmarca en una relación cercana con el presidente estadounidense; durante el sorteo del Mundial, Infantino le otorgó a Trump un reconocimiento especial.
Tal decisión ha suscitado críticas, tanto en el país como en el extranjero. Parte de la justificación de la FIFA fue el acuerdo de paz que Trump facilitó entre Ruanda y la República Democrática del Congo, así como su rol en las iniciativas de paz entre Israel y Palestina. Infantino también confirmó que Trump asistirá a la final el 19 de julio, donde entregará el trofeo al campeón.
En un comunicado, la FIFA explicó que la ejecución de la suspensión de Balogun queda suspendida por un año, bajo el artículo 27 de su Código Disciplinario. Sin embargo, el organismo no ofreció justificaciones específicas para su decisión, lo que ha llevado a cuestionamientos, ya que idéntica consideración podría haberse aplicado a otros jugadores expulsados en la fase de grupos.
Un caso anterior similar fue el del portugués Cristiano Ronaldo, quien recibió una suspensión que fue suspendida meses antes del inicio del torneo. El único antecedente de un levantamiento de sanción en un Mundial había ocurrido en 1962, cuando se revocó la suspensión de Garrincha, quien había sido expulsado en semifinales.
La Federación de Fútbol de Estados Unidos se manifestó complacida ante la decisión que permite a Balogun jugar en el siguiente partido. En contraste, la federación belga expresó su asombro y sugirió que podría recurrir la decisión ante la Comisión de Disciplina de la FIFA.
Por su parte, el director técnico belga, Rudi García, se mostró escandalizado por la situación, indicando que parecía un malentendido. “Que yo recuerde, creo que es la primera vez en la historia de la Copa del Mundo que hay este tipo de decisión”, subrayó García.
Asimismo, la Federación Francesa solicitó a la FIFA el levantamiento de la tarjeta amarilla impuesta a Michael Olisé en su partido ante Paraguay, planteando más interrogantes sobre la consistencia de las decisiones arbitrales.






















