La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo, se centra en el juego clandestino y el acceso de menores a las plataformas, cuestiones que ya están prohibidas por la legislación actual. Sin embargo, no incluye varias restricciones cruciales que se encontraban en el proyecto de ley que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados en noviembre del año pasado, el cual se encuentra estancado en el Senado.
El plan fue elaborado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de Argentina (Sedronar), según confirmaron fuentes del organismo que dirige Roberto Moro. Sus firmantes incluyen al presidente Javier Milei, al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al ministro de Salud, Mario Lugones, y a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
De acuerdo con Moro, la propuesta tiene tres puntos clave: “proteger a los menores de edad, perseguir y sancionar el juego ilegal, y establecer reglas claras para las plataformas autorizadas”.
Se ha informado que este proyecto no es una de las prioridades legislativas inmediatas del oficialismo, y el presidente no hizo alusión a la ludopatía en su discurso inaugural de sesiones ordinarias en el Congreso.
Una de las diferencias más notorias entre el nuevo proyecto y el que recibió media sanción es la cuestión de la publicidad. El proyecto que logró el visto bueno en Diputados prohíbe la promoción de apuestas en televisión, radio, redes sociales, cartelería, podcasts, eventos culturales y camisetas de fútbol. Asimismo, prohibía la publicidad indirecta, a través de promociones no tradicionales, así como mediante influencers o figuras públicas.
El nuevo proyecto, en contraste, solo estipula que los operadores legales no podrán dirigir publicidad a menores ni asociar el juego con el éxito económico, social, el consumo de alcohol o conductas delictivas. La única prohibición concreta se refiere a las plataformas ilegales.
En cuanto al control de acceso para menores, el proyecto que llegó a Diputados requería sistemas de identificación digital conectados con el Registro Nacional de las Personas para validar la identidad de los usuarios a través de reconocimiento facial al momento de registrarse y en cada inicio de sesión. También se extendía a billeteras virtuales y plataformas de pago.
El proyecto oficial, sin embargo, ofrece un lenguaje más general, pidiendo que las entidades y proveedores de servicios cuenten con “mecanismos, sistemas y procedimientos tecnológicos y de seguridad” para verificar la edad de los usuarios, sin especificar las herramientas concretas a utilizar.
La propuesta de los Diputados también vinculaba el juego con el deporte, sugiriendo cambios en la Ley del Deporte para prohibir que personas relacionadas con operadores de apuestas integren listas electorales o dirijan asociaciones deportivas, afectando a empresarios históricos del fútbol argentino.
Otro aspecto no incluido en el decreto del Gobierno es el Registro Nacional de Autoexclusión, que permitiría a las personas excluirse voluntariamente de las plataformas de apuestas mediante una inscripción. También posibilita que los familiares soliciten la inclusión de un indivíduo con ludopatía en el registro, manteniendo la exclusión vigente hasta que el propio usuario solicite levantarla.
Además, la media sanción incluye obligaciones de “juego responsable” para las plataformas, exigiendo la presentación de historiales de apuestas, avisos sobre el tiempo de juego acumulado, herramientas de autoevaluación y recordatorios de descanso.
El proyecto del Poder Ejecutivo sí propone nuevas figuras penales para combatir el juego ilegal, introduciendo un artículo en el Código Penal que sanciona con prisión a quienes faciliten apuestas clandestinas a través de plataformas financieras, tecnológicas o publicitarias.
Ambos proyectos modifican las sanciones por juego clandestino, aunque con diferencias en las penas máximas, siendo la media sanción más severa, estableciendo una pena máxima de ocho años, frente a seis en la propuesta oficial.
El proyecto de Diputados, que obtuvo el respaldo de varias fuerzas políticas, enfrentó la oposición del oficialismo. No obstante, logró avanzar, pero si el Senado no lo debate antes de noviembre, podría perder su estado parlamentario.
La temática ha sido impulsada por la Iglesia Católica, que ha expresado su preocupación por el aumento de las apuestas online entre los jóvenes, advirtiendo que los menores tienen “un casino en cada celular”.
Según un estudio reciente, el 26,2% de los estudiantes de secundaria apostó al menos una vez en el último año, predominando la apuesta online, practicada por el 20,5% de ellos. Entre los chicos, la cifra sube al 35,3%, y se evidencia que casi uno de cada seis juega de manera habitual.
Para más información y consejos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos relacionados con adicciones y otros temas, se recomienda consultar guías de servicio especializadas.






















