Adorni, quien anoche contradijo a Bullrich respecto a la cancelación de su visita al Senado programada para el 2 de julio, se había reunido previamente con miembros del bloque libertario en tres oportunidades. En esas reuniones, destacó la ausencia de la exministra de Seguridad, pero el jefe de Gabinete goza del respaldo incondicional de Karina Milei.
Frente a los rumores que circulaban en la Casa Rosada sobre un posible recorte en su poder, que sugería que su firma pudiera ser excluida de ciertas decisiones gubernamentales, fuentes oficiales desmintieron tales afirmaciones, calificándolas como “fake” y afirmando que no había “ninguna posibilidad” de que eso ocurriera.
La secretaria general de Presidencia y el presidente Javier Milei continúan respaldando a Adorni en medio de la investigación penal por presunto enriquecimiento ilícito. No obstante, en el resto del gabinete, se manifiesta una notable falta de apoyo público hacia su figura. Lejos de las imágenes del inicio del escándalo, Adorni no ha recibido muestras de apoyo por parte de otros funcionarios.
La última gran muestra de apoyo fue el 29 de abril, durante la presentación de Adorni en la Cámara de Diputados, donde estuvo acompañado por ministros y dirigentes, así como por los hermanos Milei. En esa ocasión, Adorni afirmó que sus declaraciones juradas estaban en orden y que no había ocultaciones, aunque semanas después contradijo esa afirmación al revelar que poseía unos U$S 500.000 que no había declarado.
“Manuel está ratificado”, repiten en Balcarce 50. Esto cobra especial relevancia desde el anuncio de la llegada de Adrián Ravier, seleccionado por el presidente para asumir el cargo de vocería, que Adorni ocupó desde el 10 de diciembre de 2023, al tiempo que mantenía su designación en la Jefatura de Gabinete.
La designación de Ravier, quien anoche ocupó un lugar destacado junto al jefe de Gabinete en la Fundación Faro, simboliza la admisión de la “obstaculización” que representa Adorni en el ámbito comunicacional para la gestión del partido libertario, algo que en privado se había reconocido desde hace tiempo.
En contraste con el apoyo de la secretaria general de Presidencia, Bullrich no asistió a los encuentros mencionados, siendo la única figura oficial que ha expresado públicamente críticas hacia Adorni, críticas que muchos en privado también han expresado, pero que no se atreven a realizar en público. “Tiene muy complicada la reunión de labor parlamentaria”, comentaron allegados a Bullrich, quien lleva semanas cuestionando la permanencia de Adorni en su puesto, mientras también lidera las negociaciones para postergar o incluso diluir el pedido de interpelación impulsado por la oposición en la Cámara alta.
La reducción de responsabilidades de Adorni al delegar la vocería ha sido interpretada de diversas maneras dentro del Gobierno. Algunos consideran que este cambio representa una “oxigenación” después de más de tres meses en los que su capacidad de ejercer el rol se había visto comprometida, complicando la comunicación del Gobierno.
Sin embargo, otros opinan que, a pesar de ese cambio, no será suficiente. Como evidencia, citan los numerosos comentarios negativos que aparecen en cada posteo de Adorni, en los que se clama por su renuncia y se cuestiona su capacidad para llevar adelante la gestión. Quienes han prestado atención a esos comentarios se alarman al notar que muchos provienen de votantes del propio oficialismo.
Desde la Casa Rosada se intenta transmitir que no hay divisiones ni desacuerdos respecto al ministro coordinador, aunque esta narrativa se ve confrontada por la realidad, ya que recientemente Adorni perdió a uno de sus principales colaboradores, Javier Lanari, quien se desempeñaba como secretario de Comunicación y Prensa. Este último se había unido a la administración pública junto a Adorni en diciembre de 2023 y dejó su cargo en las últimas horas.
Se supo que la decisión de Lanari fue personal, aunque también se consideró que podría funcionar como una “oxigenación” para la gestión de Adorni. La secretaria general de Presidencia estuvo de acuerdo en que su salida podría contribuir a un cambio de aires en este momento complicado.
Frente a estas renuncias en el entorno del ministro coordinador, diversas fuentes consultadas no anticiparon más cambios en su futuro inmediato y descartaron la posibilidad de que su firma fuera eliminada de la Jefatura de Gabinete. “Es fake”, aseguraban. Además, algunos apuntaban a las imágenes que logró Adorni en una jornada en la que la Cámara de Diputados le dio una buena noticia al no alcanzar el quórum para avanzar con la interpelación en su contra. No obstante, la situación se complicó nuevamente por la noche, cuando surgieron intercambios de opiniones con Bullrich.





















