“Por ejemplo, en Brasil sí hay independencia presupuestaria y toman decisiones. Es decir, es un aspecto importante”, enfatizó Lorenzetti durante la conversación. Según el juez, esta falta de autonomía en lo financiero impide que el Poder Judicial se regule a sí mismo, y resaltó que “nunca ningún gobierno bregó por eso”.
Lorenzetti señaló que esta limitación presupuestaria tiene un impacto negativo en la rapidez del sistema judicial. “Es un asunto que concierne a toda la sociedad, porque los procesos legales necesitan respuestas ágiles. Ya podríamos implementar inteligencia artificial, como sucede en Brasil, lo que podría agilizar los juicios”, propuso.
Respecto a la situación legal de Cristina Kirchner, condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua por administración fraudulenta en el caso Vialidad, el magistrado manifestó: “Desde la Corte no podemos opinar sobre el fallo porque ya lo dictamos. Jurídicamente, ya está confirmado y no hay más que agregar”.
Asimismo, Lorenzetti expresó su preocupación por el encarcelamiento de líderes políticos, afirmando que “en ningún país está bien el encarcelamiento de un líder político, porque es una tragedia institucional. Pero lo de Cristina es un asunto penal, no un golpe de Estado ni nada de índole política”.
Durante la entrevista, el juez también criticó a los “operadores políticos”. “En la Corte nos preocupa mucho el tema de los concursos para acceder a los cargos, por esa idea instalada de que está bien hacer pasar a un amigo o amiga al Poder Judicial”, indicó.
“La política debe intervenir en ciertos asuntos, pero los problemas surgen con la aparición de los operadores políticos”, añadió Lorenzetti. Precisó que cuando los concursos son manipulados, el candidato a menudo necesita un padrino o madrina, y defendió un sistema basado en el mérito y la objetividad.
Al ser consultado sobre si había sugerido los nombres de Mariano Borinsky y Karina Perilli al presidente Milei como posibles candidatos para la Corte, el juez respondió que “son muy buenos candidatos”. Sin embargo, se desmarcó rápidamente de esa idea y subrayó: “También se dijo que el juez [Horacio] Rosatti había sugerido a la doctora Díaz Cordero. Son todos rumores de sectores interesados”.
Para Lorenzetti, la nominación de futuros jueces de la Corte es una responsabilidad del Presidente, siendo una decisión “difícil y compleja”, ya que esos jueces pueden influir en el destino de muchas personas durante 20 o 30 años.
El juez consideró que el actual trinomio que compone el máximo Tribunal es insuficiente. “Al faltarle miembros, se genera una Corte inestable, lo que pone en riesgo la libertad de expresión y la economía. Sin seguridad jurídica no hay inversiones”, sostuvo.
Por último, Lorenzetti relató una anécdota relacionada con esta problemática. “No es normal que en la Corte seamos solamente tres miembros: cuando viajo al exterior, me resulta complicado explicar esta situación”, concluyó el magistrado.





















