Los legisladores del Frente de Izquierda y de Trabajadores (FIT), encabezados por Myriam Bregman y Romina del Plá, han presentado una moción de preferencia en la Cámara Baja con el objetivo de forzar una interpelación formal a los titulares de las carteras de Economía y Capital Humano. La maniobra, que busca poner bajo la lupa la gestión del Ejecutivo en el marco del balance socioeconómico del primer semestre, se centra en la acelerada pérdida de poder adquisitivo de los asalariados informales y en el desabastecimiento denunciado en múltiples centros de asistencia alimentaria de los principales cordones urbanos del país.
La presentación, que ingresó formalmente en el sistema parlamentario en las últimas horas, reclama la concurrencia obligatoria de los ministros ante el plenario de comisiones. El pedido no es casual: responde a una estrategia del bloque de izquierda para capitalizar el creciente malestar social derivado de la inflación y la desarticulación de los programas de contención alimentaria. Según los fundamentos del escrito presentado por el FIT, la administración nacional debe aclarar el origen de los desfasajes en los índices de pobreza, argumentando que la política de ajuste fiscal ha impactado de manera desproporcionada en las familias de menores ingresos.
El eje central de la demanda legislativa pone el foco en la situación de los comedores comunitarios. Las legisladoras señalan que, tras meses de reestructuraciones administrativas en el Ministerio de Capital Humano, se ha producido un corte abrupto en la provisión de insumos esenciales, dejando a miles de personas sin acceso a la ración diaria básica. “Es una emergencia alimentaria que requiere respuestas inmediatas y no excusas burocráticas”, declararon fuentes cercanas al bloque opositor, enfatizando que el oficialismo debe rendir cuentas sobre el destino de las partidas presupuestarias que, según denuncian, han sido subejecutadas.
Por otro lado, la moción busca una explicación sobre el desplome de los salarios en el sector informal, un segmento que, según estudios de consultoras independientes que el FIT ha tomado como base para su pedido, ha sufrido un retroceso inédito en su capacidad de compra en comparación con el mismo período del año anterior. La interpelación apunta a confrontar al ministro de Economía con los datos de calle, exigiendo precisiones sobre si existirá una política de compensación o un refuerzo en los programas de asistencia directa.
Desde los bloques oficialistas, la recepción del pedido de citación ha sido de absoluto rechazo, calificando la iniciativa como una maniobra de “oportunismo político” con fines de visibilidad mediática. Sin embargo, en los pasillos del Palacio Legislativo, la presión del FIT ha logrado instalar el tema como prioridad en la agenda de comisiones para la próxima semana. De concretarse la citación, se espera un cruce de alta intensidad política, donde la administración libertaria deberá defender su hoja de ruta económica frente a una oposición que se prepara para documentar, mediante informes y testimonios, la profundidad del deterioro social en los distritos más vulnerables del Conurbano y las periferias provinciales.























