La oferta estará disponible hasta el 9 de septiembre de 2026, mientras que la emisión y liquidación de los títulos están programadas para el 18 de septiembre de ese año.
Las obligaciones negociables (ON) son instrumentos de deuda utilizados por las empresas para financiar sus proyectos y operaciones. En términos simples, quien adquiere una ON le presta dinero a la empresa, y a cambio, recibe intereses durante el período establecido, así como el capital al vencimiento.
“Hoy sigue siendo un buen momento para analizar obligaciones negociables, sobre todo para inversores que buscan dolarizar una parte de la cartera y obtener una renta previsible sin asumir directamente riesgo soberano”, afirmó un especialista del sector financiero.
Se destacó que existe una diversidad de ONs disponibles con diferentes perfiles de riesgo y plazos, emitidas por empresas reconocidas como YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Tecpetrol, Pluspetrol, Vista y Telecom.
Asimismo, se mencionó que muchas de estas emisiones ofrecen rendimientos efectivos en dólares que oscilan entre el 4% y el 7% anual, dependiendo de la empresa y del vencimiento seleccionado. Sin embargo, se advirtió sobre la notable compresión de rendimientos que ha tenido lugar en los últimos años.
“Hoy no compraría una ON solamente porque paga un cupón alto. Hay emisiones que ofrecen cupones de hasta un 9%, pero con TIR significativamente menores porque cotizan sobre la par. La oportunidad sigue existiendo, pero ahora exige más selección”, expresó el entrevistado.
La nueva obligación negociable de YPF, con un plazo de nueve años, estará denominada en dólares estadounidenses. Sus principales características son las siguientes:
– Monto de emisión: hasta 500.000.000 dólares, ampliable hasta el monto máximo disponible. – Plazo: 9 años. – Moneda: dólares estadounidenses. – Monto mínimo de suscripción: 1.000 dólares, y múltiplos enteros de 1 dólar por encima de ese monto. – Amortización: bullet, lo que significa que el capital se devuelve íntegramente al vencimiento. – Pago de intereses: el primer pago se realizará a los nueve meses después de la emisión, y luego de manera semestral. – Tasa de interés y precio de emisión: se informarán a través del Aviso de Resultados. – Ley aplicable: Nueva York.
La licitación cerrará el 9 de septiembre a las 13:00, con emisión y liquidación previstas para el 18 de septiembre de 2026.
El especialista también señaló que las empresas del sector energético mantienen un perfil atractivo en el ámbito de las obligaciones negociables. “Lo que miro son ONs de empresas grandes, con buena generación de caja y negocios vinculados a energía o infraestructura, porque combinan ingresos dolarizados, balances sólidos y rendimientos todavía razonables”, afirmó.
Para los inversores más conservadores, recomendó específicamente a YPF, Pan American Energy, Pampa Energía y Tecpetrol. En cambio, para quienes están dispuestos a enfrentar un poco más de riesgo, incluyó a Vista Energy, Pluspetrol y Telecom.
Varias emisiones de estas empresas con vencimientos entre 2029 y 2031 ofrecen rendimientos que pueden ser hasta seis veces superiores a los de un plazo fijo, con calificaciones crediticias sólidas y duraciones manejables.
Hoy, invertir en obligaciones negociables es más accesible que en años anteriores. Diversas plataformas y billeteras virtuales permiten abrir cuentas de inversión y acceder al mercado de capitales mediante aplicaciones.
Para participar en una colocación primaria, como la nueva ON de YPF, se requiere tener una cuenta comitente habilitada a través de un agente de bolsa. Desde allí, el inversor puede presentar su orden durante el período de licitación y suscribir los títulos cumpliendo con el mínimo establecido por la empresa.
Las ONs también tienen la posibilidad de ser compradas y vendidas en el mercado secundario. Esto proporciona mayor flexibilidad, permitiendo al inversor salir de la posición antes del vencimiento si lo necesita, aunque el precio dependerá de la cotización del momento.
Aunque se trata de instrumentos de renta fija, los expertos advierten que las obligaciones negociables conllevan riesgos. “El principal riesgo en una ON es que la empresa enfrente dificultades para realizar los pagos, ya sea de los intereses o del capital. Por eso, la calificación crediticia y el análisis de la compañía son fundamentales”, explicó un analista.
Antes de tomar una decisión de inversión, se recomienda evaluar cuatro variables clave: la Tasa Interna de Retorno (TIR), la paridad o precio de mercado, la duración del instrumento y la calidad crediticia de la empresa emisora. También se añadió que los movimientos en las tasas de interés internacionales pueden afectar la cotización de las ONs más largas. “Si las tasas internacionales suben, especialmente en Estados Unidos, una ON de mayor duración puede bajar de precio, aunque la empresa siga siendo solvente”, advirtió.
Adicionalmente, se consideró el riesgo de liquidez, ya que algunas emisiones pueden operar con volúmenes bajos, lo que facilita que sean más difíciles de vender antes del vencimiento.
Finalmente, se insistió en que poseer varias ONs no garantiza una adecuada diversificación si todas pertenecen al mismo sector. “Renta fija no significa renta segura; una ON es justamente la compensación que recibe el inversor por asumir esos riesgos”, concluyó el especialista.























