Para Colapinto, que finalizó noveno, la carrera fue más tumultuosa de lo que su posición indica. Partió séptimo, llegó a estar en cuarto lugar antes de que una bandera roja interrumpiera la competencia, y luego alcanzó el tercer puesto tras superar a Max Verstappen, aunque rápidamente perdió esa posición. Eventualmente, el argentino se vio obligado a abandonar el circuito y luego regresó a los puntos. “Perdí completamente el auto, un poco de la nada”, comentó tras la carrera. Afirmó que el impulso de competir con los mejores le motiva, pero un error como ese puede arruinarlo todo.
Su autocrítica fue aún más dura al reflexionar sobre lo sucedido. “Desaproveché una oportunidad muy importante para el equipo y para mí”, admitió visiblemente emocionado, añadiendo que el despiste había perjudicado el piso del A526. Sin embargo, también trató otro aspecto importante de su experiencia, indicando que estar en una posición competitiva alteró su manera de conducir. “En medio de la pelea con los de arriba, a veces no se es consciente de que no es realmente tu lucha. Querer tomar riesgos puede no tener sentido. Debo aprender de esto para la próxima vez que tenga una oportunidad así”.
Este fin de semana en Monza marcó el inicio de un aprendizaje para el piloto. Si bien Alpine mejoró, el desafío es considerable: aún existe una brecha entre un auto que puede entrar en la pelea ocasionalmente y uno que pueda mantener ese nivel durante la carrera completa. Gasly, en una situación más privilegiada al salir desde la pole, no logró evitar caer al séptimo lugar, detrás de los coches de Mercedes, Verstappen, McLaren y Hamilton. A pesar de su descenso, el francés se mostró satisfecho: “La parte realista de mí está muy satisfecha”, afirmó, reconociendo que era difícil permanecer adelante.
Gasly destacó motivos de optimismo y mencionó los avances en el rendimiento del auto y en la ejecución del equipo. “Estamos elevando el nivel constantemente”, sostuvo. Señaló que Alpine debe seguir trabajando en la gestión de los neumáticos y en traducir el buen rendimiento en vuelta única a una consistencia mayor en carrera.
Los datos de Monza respaldaron esta perspectiva. Gasly hizo la pole y terminó séptimo, mientras que Colapinto, a pesar de su despiste, finalizó noveno tras partir séptimo. Hacia el final de la carrera, ambos marcaron tiempos de vuelta similares: el francés con 1m24s927 y el argentino con 1m24s933. Además, Colapinto tuvo la oportunidad de experimentar el nuevo paquete aerodinámico que Gasly había utilizado en Zandvoort y se mostró impresionado con los avances del A526.
El asesor ejecutivo de Alpine, Flavio Briatore, subrayó tras la carrera que la escudería ha reducido la diferencia con Racing Bulls en el campeonato. Destacó la mejoría en el rendimiento del auto, que los coloca en una mejor posición para competir. El séptimo puesto de Gasly refleja el ritmo del automóvil durante toda la carrera, mientras que la recuperación de Colapinto fue calificada como “brillante”.
A pesar de esto, Alpine no se posiciona aún como un contendiente regular contra los grandes equipos como Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull. Sin embargo, el objetivo claro es luchar contra Racing Bulls. Las diferencias de rendimiento se han reducido y las próximas diez carreras revelarán si el progreso observado desde Zandvoort puede sostenerse en circuitos con diferentes exigencias aerodinámicas.
Colapinto, por su parte, enfrenta un nuevo examen. No solo se trata de acercarse a Gasly, quien ha mostrado ser un fuerte competidor. Ambos ahora comparten el mismo auto, lo que añade emoción a su competencia interna. Durante la clasificación, los separaron apenas 50 milésimas, aunque Gasly avanzó mientras Colapinto no logró mejorar. “Tengo mucho por trabajar para entender y aprender de su progreso. Lo mejor parece estar por venir en Alpine; solo es cuestión de tiempo.























