Las medidas se dieron a conocer apenas un día después de que el Gobierno se comprometiera a intensificar el estímulo anticíclico para mitigar las dificultades económicas, evidenciando la urgencia oficial por corregir el rumbo y lograr los objetivos macroeconómicos establecidos.
Es importante señalar que China se plantea un crecimiento económico del 4.5%-5% para este año, a pesar de que su economía presenta claros signos de debilitamiento.
Con un incremento moderado del 4,3% en el segundo trimestre, el comienzo del tercer trimestre corroboró un debilitamiento en simultáneo de la industria, el consumo masivo y la inversión fija, mientras la crisis en el mercado inmobiliario continúa siendo el principal obstáculo estructural.
Este martes, el Banco Popular de China comunicó que reducirá en 25 puntos básicos la tasa de interés de sus préstamos suplementarios garantizados (PSL), llevando la tasa de interés a un año del 1,75% al 1,5%.
Asimismo, se ampliará la línea de crédito PSL para fomentar la inversión en redes de agua, energía eléctrica, informática, comunicaciones, tuberías urbanas y logística.
Hao Zhou, analista de Guotai Haitong Securities, destacó que “las últimas medidas políticas de China buscan un esfuerzo más coordinado para estimular el crecimiento a través del impulso tanto de la inversión como de la demanda de los hogares”.
Además, mencionó que “aunque el impacto total dependerá de la implementación de las medidas y la respuesta del sector privado, estas recientes decisiones envían un mensaje claro de que las autoridades están dispuestas a otorgar un mayor respaldo al crecimiento”.
El banco central adopta una postura conservadora en relación a las rebajas de tasas, frente a un panorama complejo caracterizado por el endurecimiento financiero en Estados Unidos, que podría provocar una salida de capitales, así como por la complicada situación de la deuda privada y corporativa y el deterioro en la rentabilidad del sistema bancario.
Zhaopeng Xing, estratega sénior para China en ANZ, indicó que “dado que las subidas de tasas en Estados Unidos representan un obstáculo, el margen para una mayor flexibilización monetaria por parte del Banco Popular de China en las nuevas políticas es limitado”.
Los ajustes realizados evidencian un equilibrio entre una “postura de política monetaria expansiva y un enfoque cauteloso”, agregó.
Con el objetivo de sostener sectores clave, el PBOC amplió sus líneas de financiamiento preferencial: sumó 200.000 millones de yuanes para la modernización e innovación tecnológica (alcanzando un total de 1,4 billones) e inyectó 500.000 millones de yuanes adicionales para el sector agrícola y las pequeñas empresas, elevando esa partida a 4,85 billones de yuanes.
A su vez, aumentó su cuota de représtamo para empresas privadas en 300.000 millones de yuanes, alcanzando un total de 1,3 billones de yuanes.
En cuanto a los esfuerzos para mejorar el sector habitacional, a partir del 1 de octubre, China subsidiará los intereses de nuevos préstamos hipotecarios comerciales destinados a la compra de la primera vivienda, tal como confirmaron el banco central y el ente regulador financiero. Esta medida sin precedentes busca frenar la caída en el sector inmobiliario.
El Gobierno proporcionará una subvención anual de intereses de 1 punto porcentual, por un máximo de cinco años, con un límite de 1 millón de yuanes por hogar en los préstamos subvencionados. Las propiedades deben tener una superficie máxima de 120 metros cuadrados y un precio de adquisición que no supere 1,5 millones de yuanes. Esta política se implementará de manera experimental durante el transcurso de un año, y se anticipa que el subsidio beneficiará a los inmuebles en las principales metrópolis de China.























