La dirigente peronista se convirtió en el foco de atención en redes sociales luego de que le correspondiera izar la bandera en el recinto vistiendo un pantalón deportivo de la marca Adidas, en colores azul y amarillo, asociados con Boca Juniors. Un día después, cuestionó la relevancia que se le dio a este evento mientras se anunciaba una decisión judicial sobre el régimen de propiedad de tierras rurales.
“¿La Corte habilita la extranjerización de nuestras tierras y la noticia termina siendo la ropa que uso?”, expuso Mendoza en un mensaje publicado este miércoles. La legisladora se defendió ante los insultos que recibió por su vestimenta, al tiempo que reafirmó su identidad política y su elección de atuendo.
“Uso Adidas desde joven. Soy de Boca. ¿Cuál es el delito?”, preguntó, instando a que el debate público se centre en las decisiones judiciales, la soberanía y el funcionamiento de las instituciones.
La controversia comenzó durante una sesión de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Mendoza, quien es diputada por el peronismo y actualmente se desempeña como intendenta de Quilmes en uso de licencia, fue designada para el izamiento de la bandera.
Las imágenes de ese momento se viralizaron en redes sociales, propiciando cuestionamientos por el pantalón deportivo que llevaba puesto, interpretado por algunos usuarios como una alusión a su simpatía por Boca Juniors.
En su defensa, Mendoza argumentó que los comentarios sobre su indumentaria iban más allá de una simple crítica y conllevaban connotaciones discriminatorias. “Creen que diciéndome ‘negra’ o ‘kuka’ me ofenden”, indició. Además, pidió elevar el nivel de la discusión política: “La ropa se cambia. Los derechos, la democracia y la soberanía, si los dejamos avanzar, después cuesta muchísimo recuperarlos”.
La publicación de Mendoza se produjo en paralelo al fallo de la Corte Suprema que revocó una decisión de la Cámara Federal de La Plata, que había declarado inconstitucional el artículo 154 del DNU 70/2023. Este artículo derogó la Ley 26.737, conocida como Ley de Tierras Rurales.
Esta ley, sancionada en 2011, establecía límites y mecanismos de control sobre la adquisición y tenencia de tierras rurales por parte de personas y empresas extranjeras.
El máximo tribunal consideró que el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata, que había promovido la demanda, carecía de legitimidad para actuar en este caso. No se pronunció sobre la constitucionalidad del DNU, sino sobre la admisibilidad de la presentación judicial.
Como resultado de esta decisión, la derogación de la Ley de Tierras dispuesta por el decreto del Gobierno nacional volvió a estar vigente. El peronismo bonaerense intentó que la Cámara de Diputados expresara un repudio institucional a la decisión, pero no logró reunir los dos tercios necesarios.
En su mensaje, Mendoza criticó que la agenda pública se centrara en su vestimenta y no en las implicancias del fallo judicial. “Mientras discutimos la ropa de una persona, podemos estar dejando pasar debates muchísimo más importantes”, sostuvo.
La diputada argumentó que la discusión debería centrarse en las resoluciones de la Justicia y sus beneficiarios. “Prefiero que discutamos qué hacen, qué deciden y a quiénes benefician las decisiones de quienes tienen mayores responsabilidades en nuestro país”, concluyó.
La controversia relacionada con su atuendo se conectó así con la reacción del peronismo bonaerense ante el fallo sobre la Ley de Tierras Rurales, que establecía restricciones específicas sobre la propiedad extranjera de campos en Argentina.























