Este contexto facilita la comprensión de las designaciones arbitrales que se realizan entre martes y miércoles. En este sentido, la undécima fecha del Torneo Clausura presentó una lista de árbitros que ha elevado polémicas. Beligoy asignó a familiares y a uno de sus secretarios para un partido destacado; también incluyó a un asistente que había cometido errores en la Primera Nacional y a un árbitro mundialista cuestionado, quien estará en Rosario, aún con el eco de la reciente final de la Supercopa Internacional.
Sebastián Martínez Beligoy, sobrino de Alejandra, hermana del jefe de los árbitros, tiene 36 años y una carrera en ascenso gracias a los vínculos familiares. Este será su primer partido dirigiendo a Boca, equipo que es seguidor desde su infancia. Su hijo Julián arbitrará el enfrentamiento entre Sportivo Italiano y Talleres de Remedios de Escalada en la Primera B.
La inclusión de Martínez Beligoy —conocido por colegas como “el sobrino”— no es la única designación polémica para el encuentro del viernes contra Unión en la Bombonera; también destaca la presencia de Lucas Pardo, asistente que actualmente ocupa un cargo en la Asociación Argentina de Arbitros (AAA) y realiza las comunicaciones de la organización dirigida por Beligoy.
Pardo, de 56 años, opera desde ambos lados del mostrador al ser parte de representaciones sindicales y también de la dirección. Además, fue señalado por un legislador debido a que durante la gestión de Sergio Massa como ministro de Economía, se autorizó a su empresa a recibir una cantidad considerable de SIRA para importar calzado desde Brasil.
En el partido All Boys-Colón, Pardo fue uno de los asistentes y el encuentro finalizó en el caos tras anularse dos goles válidos al local. Al concluir el partido, los jugadores del All Boys reaccionaron de forma contundente. Otro asistente, Lucas Martín Rípoli, también se encuentra en el centro de la atención tras acusaciones de buscandose problemas con los jugadores. Este último será uno de los asistentes en el encuentro entre Banfield y Rosario Central, lo que representa un avance en su carrera, a pesar de los errores que favorecieron al equipo santafesino.
Rípoli ha generado críticas, especialmente por sus publicaciones en redes sociales, donde estuvo activo hasta abril de 2025. En su tiempo en línea, expresó opiniones contundentes, incluyendo comentarios sobre la gestión de Tapia.
El árbitro de All Boys-Colón, Juan Pafundi, también estará en acción, supervisando el duelo entre Acassuso y Ciudad de Bolívar, un encuentro crucial para mantener la categoría. Pafundi ocupa un puesto directivo en la AAA.
Por otra parte, la asignación de árbitros para la Primera Nacional es también objeto de controversia, con la inclusión de árbitros de la máxima categoría en partidos decisivos. Pablo Dóvalo arbitrará Chacarita-Patronato, un encuentro clave para la supervivencia en la división, mientras que está siendo contemplado como candidato para suceder a Beligoy, una posibilidad respaldada por Tapia.
El año anterior, el presidente de Chacarita, Néstor Di Pierro, expresó su descontento con el arbitraje. Un asistente en ese encuentro será Uriel Garcia Leri, secretario administrativo de la AAA. Entre los árbitros destacados del Ascenso, Fernando Echenique será el encargado de Temperley-Gimnasia de Jujuy, combatiendo por el campeonato.
Regresando a la Primera División, el caso de Herrera ha sido objeto de fuertes críticas. Luego de controversias en un partido que benefició a Rosario Central, ha sido designado para dirigir Newell’s-Lanús. Esta decisión ha generado indignación entre los fanáticos, especialmente dado que en el VAR estará Fernando Espinoza, quien también ha sido motivo de controversia en el pasado.
Finalmente, Andrés Gariano, que arbitró los cuartos de final entre Racing y Boca, llevará la responsabilidad del partido Argentinos Juniors-Tigre. Un desafío, considerando que miembros de ambas dirigencias están activos y son influyentes en la organización del deporte.






















