El canciller Pablo Quirno, quien se pronunció esta mañana sobre los motivos que, según su visión, motivaron la visita, subrayó: “Es el Presidente que más ha defendido la vida, que más defiende los valores de Occidente fundados en la civilización judeo-cristiana y que redujo la pobreza a la mitad en dos años”.
Durante una conferencia en Casa de Gobierno, Quirno enfatizó que dichos elementos fueron los que llevaron al Vaticano a programar la llegada de un Papa al país tras 39 años de ausencia. Reiteró esta afirmación en tres ocasiones, asegurando que los “logros” de Milei son aspectos centrales que alinean al país con la Iglesia católica.
A pesar de su mensaje, el canciller intentó matizar sus palabras, sosteniendo que el evento, que se desarrollará entre el 8 y 11 de noviembre, “no es una visita política”. Reiteró que no se convertirá en un acto político, pero no pudo evitar mencionar nuevamente la influencia del Presidente, al afirmar: “Esto es un logro del presidente Milei junto con la Iglesia católica argentina”, aludiendo a las posturas del jefe de Estado respecto al aborto, la cultura occidental y la problemática de la pobreza.
Quirno detalló que la visita de León XIV es el resultado de un “trabajo diplomático serio, reservado y sostenido” que comenzó con la decisión de Javier Milei de extender una invitación formal al Papa en febrero pasado. Agradeció “la confianza, el respeto y la reserva” de la Santa Sede y del Episcopado argentino y confirmó que el Papa se reunirá con Milei durante su estancia en el país, recalcando que esta no es una visita ordinaria: “Esto es una visita oficial del santo padre”, mencionó, recordando que ya se había reunido con el Presidente en Roma después de su asunción.
Asimismo, Quirno afirmó que el gobierno nacional se encargará de “garantizar la seguridad” durante el evento, que tendrá lugar en la Capital Federal y en las provincias de Córdoba y Buenos Aires, especialmente en Luján. Sin embargo, negó que la elección de estos lugares tenga implicaciones “ideológicas”, haciendo mención de la situación política con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con quien la relación es tensa.
“El Papa viene a la Argentina, no a un lugar particular. Esto no es una visita política y no vamos a hacer de esto una visita política”, insistió el canciller, asegurando que, en la organización de la visita apostólica, se llevarán a cabo reuniones con las autoridades locales de las ciudades donde se realizará el evento.
Aclaró también que la selección de los lugares no se vio afectada por “cuestiones de seguridad”, indicando que elegieron las ciudades por su relevancia para la comunidad católica. Mencionó que Córdoba, un territorio con fuerte capital político para el mileísmo, fue seleccionada por ser “un lugar central de nuestro país donde pueden concurrir” visitantes de diferentes orígenes.
El canciller admitió que aún no se han definido detalles sobre el operativo de seguridad que se implementará durante la llegada de León XIV. “Coordinaremos con la Santa Sede la logística, la seguridad, el protocolo, el transporte, la prensa y la organización general”, concluyó, explicando que “el programa será comunicado oportunamente” por el Vaticano.






















