El mandatario comenzó haciendo un balance de lo que considera el eje de sus promesas electorales. Aseguró que el déficit fiscal consolidado, que según sus estadísticas alcanzaba el 15% del PBI entre el Tesoro y el Banco Central de la República Argentina (BCRA), fue corregido de forma rápida y sin recurrir a la emisión, al endeudamiento o al aumento de impuestos. “La motosierra se cumplió y la caída del gasto público fue del 30% en términos reales. No existe registro histórico de semejante encuadramiento fiscal”, afirmó.
Respecto a la inflación, Milei estableció una distinción entre el índice minorista y el mayorista, destacando que este último ya ronda el 1,1% mensual, con algunos meses presentando cifras negativas. “La tasa de inflación está en torno al treinta por ciento anual. Claro que falta un montón, pero la tendencia es evidente”, reconoció, atribuyendo los picos a factores externos como el conflicto en el estrecho de Ormuz.
En un intercambio con Esteban Trebucq en La Casa Stream, el secretario de Estado aseguró que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) desestacionalizado muestra veintiséis meses seguidos de crecimiento, con una expansión combinada cercana al 11% en los primeros dos años de su gestión. También defendió la evolución de los salarios, enfatizando que se encuentran en su nivel más elevado desde 2017 y que el sector informal ha tenido una recuperación superior a la inflación. “El salario real del sector público cae, pero ese es un resultado deseado del modelo”, afirmó sin rodeos.
En relación a la pobreza, recordó que al inicio de su mandato se reconoció un índice del 57%, y que las últimas mediciones indican que este se sitúa cerca del 29%. “Son catorce millones de personas que salieron de la pobreza”, dijo, aunque reconoció que “la foto sigue siendo horrible”, mencionando que la indigencia pasó del 20% al 6% y que la pobreza infantil disminuyó del 70% al 42%.
Consultado sobre la microeconomía y el cierre de locales en áreas urbanas, Milei desestimó la posibilidad de intervenir en casos individuales y lo encuadró como un cambio estructural en los hábitos de consumo. Atribuyó el auge del comercio electrónico como una explicación parcial y manifestó que el PBI, el consumo y las exportaciones alcanzan máximos históricos. “Mira un pedacito y desde ahí generaliza todo. Lo que te esté pasando a vos no es generalizable a todos los argentinos”, indicó en referencia a quienes describen una crisis general a partir de situaciones aisladas.
En la parte relacionada con el fútbol, Milei manifestó su admiración por el plantel de la selección, haciendo hincapié en el entrenador Lionel Scaloni, a quien consideró un modelo de liderazgo. Sobre Tapia, fue breve: aseguró que no mantiene contacto con él, que hay aspectos del manejo de la AFA que no le agradan y que el dirigente enfrenta causas judiciales tanto en el país como en el extranjero. “Todo el mundo sabe que yo no molesto a la justicia de ninguna manera”, subrayó, descartando cualquier tipo de injerencia en la entidad, y sentenció: “Ni loco. ¿Cómo me voy a meter en eso? Está mal”.
El presidente también se refirió a la frustrada celebración de la selección tras el último Mundial. Afirmó que el Gobierno puso a disposición la Casa Rosada con un dispositivo de seguridad y sin presencia oficial, pero que los jugadores decidieron no festejar. “La miserabilidad de la política dejó sin festejo a un grupo extraordinario”, lamentó.
Sobre las declaraciones de Ricardo Quintela, quien apuntó que de recuperar el poder, el peronismo expropiaría “todo lo que sea necesario”, Milei fue contundente: “Ya conocemos ese modelo, se llama Venezuela. Son todas las ideas del fracaso”. Enmarcó la postura de Quintela dentro de lo que definió como el “modelo colectivista” y afirmó que quienes se presentan como liberales pero apoyan ese tipo de medidas “o son incapaces o mentirosos”.
Respecto a su relación con Mauricio Macri y su disposición a reunirse con el expresidente, aseguró que “no tendría ningún tipo de problema”. Reconoció haber aprendido “un montón de temas” de él, y aclaró que no guarda rencor ni ha perdido el “gran afecto” y “gran agradecimiento” por el apoyo brindado durante la campaña.
En ese mismo contexto, confirmó que Patricia Bullrich forma parte de la mesa política del oficialismo y participa en el grupo que analiza posibles candidatos para la fórmula presidencial de 2027. “El lugar que decida ocupar Patricia, para mí va a estar bien. Yo tengo un gran afecto por Patricia”, añadió, reconociendo que cometió errores en ciertas designaciones, incluida la de la vicepresidenta Victoria Villarruel. “A la luz de los hechos, elegí mal. Está claro. Pero, ¿y qué? ¿Vos no cometés errores?”, respondió ante la pregunta de Trebucq.
Para finalizar, Milei afirmó que no cambiará su carácter ni su estilo comunicativo. “Yo sigo siendo yo. Soy directo, soy transparente. No hay otro”, concluyó. También confirmó que el Gobierno está trabajando activamente en el tema Malvinas con el canciller Gerardo Werthein, realizando gestiones ante el Gobierno de Estados Unidos.























