La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y el ministro de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez, se encontrarán para formalizar el convenio que cederá al Gobierno nacional la administración de esta infraestructura, construida sobre un terreno de 80 hectáreas en la provincia de Buenos Aires. La obra posee capacidad para albergar a 2.240 detenidos.
Desde 2024, las autoridades porteñas y nacionales han estado trabajando en la implementación de medidas que faciliten el aumento de plazas en el Servicio Penitenciario Federal con el objetivo de descomprimir las comisarías de la Ciudad. En ese año, el gobierno anterior reactivó las obras que habían estado paralizadas durante cinco años.
En enero, la Ciudad firmó un compromiso para traspasar las instalaciones. En esa ocasión, se destacó que la finalización de la obra permitiría “ordenar el alojamiento de personas privadas de libertad, descomprimir la cantidad de presos en comisarías y fortalecer la capacidad operativa del Servicio Penitenciario Federal”.
Una vez finalizada la construcción, los pabellones serán entregados a la Nación. Este nuevo complejo cuenta con cuatro unidades, un edificio administrativo, uno destinado a programas y servicios para el comando de seguridad, un área de salud, salas de videoconferencia para los internos y profesionales, zonas de visita, un gimnasio y un sector educativo para talleres de trabajo y capacitación.
Asimismo, dispone de un espacio para el distribuidor de raciones alimenticias y un campus que incluye módulos de alojamiento divididos en cinco sectores independientes, dotados de canchas de fútbol y espacios para huertas.
El acuerdo que será firmado por Monteoliva y Giménez incluirá la creación de un Comando Unificado Federal, que integrará fuerzas de seguridad federales, de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, encargado de coordinar el traslado de los internos de Villa Devoto a Marcos Paz. Se llevará a cabo de manera “gradual y progresiva para garantizar las condiciones de seguridad y control durante todas sus etapas”, afirmó un vocero de la Ciudad.
El plan operativo para el traslado contemplará diversos aspectos. Se evaluará, por un lado, el perfil criminológico de cada interno y, por el otro, se establecerán protocolos de enlace, alerta temprana, intercambio de información y respuestas inmediatas ante posibles incidentes.
La creación del comando fue formalizada mediante la Resolución 1018/2026, firmada por la ministra Monteoliva y publicada recientemente en el Boletín Oficial. Este nuevo organismo se denominará Comando Unificado Federal – Traslado del Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y entrará en funcionamiento con la vigencia de la norma.
La cárcel de Villa Devoto, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se encuentra en el centro de este proceso.
Los fundamentos del traslado indican que este responde a un convenio marco firmado en marzo de 2018, que contemplaba la construcción de un nuevo establecimiento penitenciario en Marcos Paz y la subsecuente desocupación del complejo de Devoto. El acuerdo estipula que se debe realizar el traslado de la totalidad de los internos y el equipamiento al nuevo edificio antes de cerrar el establecimiento.
El documento menciona que estas atribuciones, que originalmente correspondían al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, fueron transferidas a la cartera de Seguridad tras el Decreto 8/24, que incorporó la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios y la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal a su ámbito.
La resolución justifica que “dada la magnitud y complejidad de los traslados”, es imperativo convocar al comando interfuerzas, establecido en 2024, para mantener condiciones de seguridad, orden público y protección perimetral y vial durante el operativo.
Entre los objetivos fijados para el nuevo comando se encuentran: salvaguardar el orden público durante el traslado de los internos y el equipamiento, contribuir a la seguridad de la población civil, proteger al personal penitenciario y a las autoridades que participen en el proceso, y prevenir delitos federales o acciones que puedan comprometer la seguridad interior. También se contempla la protección de ambos complejos penitenciarios, los corredores viales y puntos estratégicos del recorrido, así como el establecimiento de mecanismos de alerta temprana y respuesta inmediata ante incidentes, y la cooperación con las autoridades locales.
El comando estará compuesto por representantes de la Secretaría de Seguridad Nacional, la Subsecretaría de Despliegue Territorial, la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios, el Servicio Penitenciario Federal, la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, así como otros organismos nacionales que puedan ser convocados.























