Este panorama no sorprende a los consumidores, dado que las automotrices habían previsto estos cambios en meses anteriores. Durante ese tiempo, mencionaron que el congelamiento de precios observado entre febrero y mayo llevaría inevitablemente a una corrección alineada con el incremento de los costos de producción y comercialización.
Toyota, como es habitual, fue la primera en actualizar su política comercial, comunicando un incremento del 1% en la gama Yaris hatchback y del 2% en los furgones y vans Hiace. El resto de sus modelos mantuvo los precios del mes anterior.
Ford también realizó un ajuste mínimo, aplicando un aumento del 2% solo a la pickup Maverick, importada desde México y sujeta al arancel extrazona debido a la suspensión del acuerdo comercial con ese país. En contraposición, la Ford Ranger Raptor vio una disminución del 2,3% en su precio, siendo este modelo importado desde Tailandia.
Chevrolet lideró con incrementos más amplios en casi todos sus modelos, aunque en su mayoría fueron modestos. Modelos como Onix, Spin, la versión base de Tracker, la S10 cabina simple y la cabina doble más accesible incrementaron un 1%. Por otro lado, las variantes restantes de Tracker, Sonic y la línea completa de Montana subieron un 1,5%, y Silverado y Spark EUV registraron un aumento del 2%. Sin embargo, no hubo modificaciones para la gama de pickup S10, Trailblazer y Captiva PHEV.
Renault implementó incrementos significativos, alcanzando el 2% en casi todas sus unidades, excepto en los modelos discontinuados fabricados en Santa Isabel hasta el año pasado, como Sandero, Stepway, Logan y la pickup Alaskan, que mantuvieron sus precios.
Volkswagen no ha publicado su lista de precios oficial para septiembre, pero se espera un aumento del 1,5% en los autos de pasajeros y SUV, mientras que la gama de la pickup Amarok se mantendrá sin cambios.
Stellantis aplicó incrementos en la mayoría de sus modelos, con un aumento común del 3,2%. Fiat subió sus precios en modelos como Argo, Cronos y Toro, mientras que las subas fueron más reducidas, del 0,2%, para algunos modelos específicos. El Fiat 600 Hybrid, en cambio, no sufrió alteraciones.
Peugeot aplicó un 3,2% a la gama 208 y realizó ajustes significativos en el 2008, lo que resultó en bajadas de precio. En Citroën, el aumento fue del 3,2% en la gama C3, Aircross y Basalt, y variaciones entre el 1,6% y el 3% en otros modelos.
Jeep y Ram también incrementaron un 3,2% sus precios para la gama Renegade, Compass y Commander, manteniendo sin cambios los de Wrangler, Gladiator y Grand Cherokee. En el caso de Dakota y Rampage, los precios también subieron un 3,2%. La diferencia dentro de Stellantis fue notoria en las marcas de nicho, donde DS aplicó reducciones sustanciales de hasta el 4,6% en algunos modelos.
Nissan, por otro lado, instauró bonificaciones en varios de sus modelos mientras ajustaba levemente otros. Modelos como Versa y Kicks vieron un incremento del 0,5%. Sin embargo, varios modelos como el Sentra y X-Trail experimentaron reducciones de precios mediante un sistema de bonificaciones.
Honda no realizó cambios en su estructura de precios más allá de un leve aumento del 1,2% en el WR-V y tarifas promocionales para otros modelos como el Civic Advanced Hybrid.
En el segmento de importadores, MG lanzó una bonificación especial para su SUV MG ZS, consistiendo en un descuento de USD 2.000 en la versión Luxury y de USD 1.000 en la versión Comfort.























