Un reciente análisis del banco Citi, que circuló entre operadores financieros, señala que el mercado exagera el riesgo político relacionado con una posible modificación en la dirección económica del país. Dijo el entrevistado: “Los inversores tienen demasiada cautela y los fundamentos de la macroeconomía no han empeorado al punto de justificar este temor, ya que hay una transformación en marcha que llegó para quedarse gracias a una demanda social”.
El riesgo país, medido diariamente por JP Morgan, mostraba una baja de cuatro unidades a las 14 horas, estableciéndose en 491 puntos básicos, nivel que no se registraba desde el 17 de agosto, y que se encuentra nuevamente por debajo de los 500 puntos, un umbral que había atravesado durante las últimas tres semanas.
En este contexto, los bonos soberanos en dólares, como los Bonares y Globales, reflejaban un alza promedio del 0,2%, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires aumentaba un 0,3% en pesos, alcanzando los 3.060.000 puntos.
Según el IERAL de la Fundación Mediterránea, “la estabilización se consolida, pero el calendario electoral empieza a sumar nuevos condicionamientos”. Se debe centrar la atención en “cómo equilibrar los logros en la recuperación del mercado laboral, el fomento del crédito y la creación de consensos que permitan mantener el proceso de reformas”.
En Wall Street, entre las acciones y los ADR de empresas argentinas, prevalecían los títulos en ascenso, destacándose Telecom Argentina con un incremento del 3,2% e IRSA con un 2,4% de alza.
En el mercado de petróleo, los precios mostraron una leve baja, con el barril de Brent del Mar del Norte disminuyendo un 0,1%, cotizando a USD 95,49 para los contratos con vencimiento en noviembre. YPF creció un 0,8%, llegando a USD 52,81, mientras que Vista Energy descendió un 0,7%.
Debido al feriado en Estados Unidos por el Día del Trabajo el próximo lunes, se anticiparon operaciones en Buenos Aires puesto que se prevé una reducción de liquidez al inicio de la semana.
Los índices de Wall Street experimentaron descensos entre el 0,2% y el 0,5%, después de conocerse un informe sobre el empleo en Estados Unidos.
El equipo de Research de Balanz comentó que “la creación de empleo no agrícola en Estados Unidos alcanzó los 162.000 nuevos puestos en agosto, cifras que superan ampliamente la proyección de 55.000. Los datos de julio fueron corregidos al alza, pasando de -23.000 a 21.000. La mayor creación de empleo provino del sector privado, que aportó 127.000 nuevos puestos, muy por encima de los 50.000 esperados, destacándose un aumento en el sector de ocio y hospitalidad con +62.000 desde -21.000 en julio. El sector público generó 35.000 nuevas posiciones tras una pérdida de 50.000 en julio.”
Respecto a la tasa de desempleo, se mantuvo en 4,1%, como se esperaba, con un leve incremento en la tasa de participación, que alcanzó el 61,6% frente al 61,4% anterior, pudiendo esperarse un 61,5%.
El presidente estadounidense, tras los positivos datos sobre el empleo divulgados el viernes, se pronunció sobre el aumento del déficit comercial y amenazó con imponer embargos a países que considera desfavorables.
Publicando en Truth Social, Trump mencionó: “bajen la tasa o dejaré de comerciar con los países con los que tenemos un déficit”, en lo que parecía una advertencia a la Reserva Federal.
El mandatario, quien ha expresado su anhelo de una reducción en las tasas de interés, indicó que un embargo podría ser “mejor que los aranceles” y aconsejó a “la Junta de la Reserva Federal, con su nuevo y gran líder, que actúe con inteligencia”.
La presión ejercida por el presidente sobre el banco central no es reciente; sin embargo, la amenaza de un embargo comercial sí presenta un nuevo nivel de incertidumbre para la economía global, y es probable que el presidente tenga la autoridad legal para implementar tales medidas, según análisis de expertos.























