Apenas 24 horas después de su apertura, 380 detenidos fueron trasladados al nuevo penal desde diversas dependencias policiales, incluyendo las comisarías 10ª, 7ª, 9ª y 27ª, así como la Sub Segunda.
El nuevo complejo, ubicado en el departamento La Capital sobre la calle Alberdi, entre Solís y la Ruta Nacional 11, se presenta como “la cárcel más moderna que hay en Argentina”, según las declaraciones de Pullaro. El gobernador destacó que el establecimiento cuenta con “los muros, las rejas, el personal y la tecnología necesarias” para aumentar la seguridad en la provincia. Además, subrayó que “el plan no se agota en esta obra” y que su administración tiene como objetivo alcanzar mejores indicadores en el sistema penitenciario.
La Unidad Penitenciaria N° 9 posee 475 celdas distribuidas en tres subunidades, con una capacidad total para 640 hombres y 251 mujeres, siendo uno de los pabellones reservado para la población femenina. La apertura de esta unidad tiene como finalidad reducir el número de personas alojadas en comisarías en la región, lo que, según las estimaciones oficiales, permitirá una redistribución de recursos que aumentará la cantidad de agentes destinados a las tareas de prevención y patrullaje.
Este establecimiento forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria de la provincia, que contempla la creación de más de 7.000 nuevas plazas a lo largo de la gestión, superando así lo construido en la historia del sistema penitenciario santafesino. Con las obras finalizadas, en ejecución y en planificación, se espera que la capacidad de detención se amplíe a más de 14.000 plazas, un crecimiento que, según el Gobierno provincial, contribuirá a un mayor control de la población penal y a una mejor organización respecto a los perfiles criminales.
Durante la ceremonia, el gobernador expresó que los ciudadanos de Santa Fe están “hartos” de la influencia de las cárceles en la vida cotidiana y critico que la provincia se haya visto sometida y denominada como “la provincia del narcotráfico”. En este sentido, afirmó que “cuando el Estado quiere puede poner límites” y que es posible abordar los debates ideológicos necesarios con “determinación y decisión”.
Pullaro manifestó que no siente “vergüenza” de impulsar una discusión para “terminar con ese garantismo bobo que le hizo daño al país”, que, según él, favorecía a los delincuentes en detrimento de las víctimas. También instó a “combatir ideológicamente y con datos concretos” esa perspectiva en torno a la seguridad pública en la provincia.
Finalmente, afirmó que el Estado, “cuando se organiza con determinación, decisión y no pacta con los delincuentes, es más fuerte que cualquier organización criminal”. Agregó: “A los delincuentes los vamos a buscar a sus casas, los detenemos y los ponemos tras las rejas”.
Pullaro también hizo hincapié en la responsabilidad de quienes, en su opinión, han fracasado en la materia y han incrementado la violencia y el delito en la provincia, dirigiendo una crítica al kirchnerismo, al señalar que anteriormente se hablaba de seguridad pública y que ahora “no hablan más” y han retirado la seguridad de la agenda política y pública.























