“La vida después de De Gea. Contactos iniciados con el portero de River: contrato hasta 2027. Otro Beltrán”. Esta información circuló en portales y redes sociales mientras Beltrán defendía el arco ante Sarmiento, y hacía alusión a Lucas Beltrán, quien este semestre regresó al conjunto millonario después de su paso por la Viola, sugiriendo la intención del equipo italiano de que el arquero comience la transición tras la salida del histórico guardameta belga, cuyo contrato finaliza en 2027.
A pesar del impacto de la noticia, en el Monumental no hubo sorpresa, ya que ya se habían producido acercamientos de la Fiorentina, así como sondeos por parte del Atlético de Madrid y del Inter de Milán.
Según se ha confirmado, la Fiorentina podría presentar una oferta de hasta 20 millones de euros, un monto que River consideraría mínimo para iniciar negociaciones por el arquero, quien ha sido convocado a la selección nacional. Beltrán formó parte de la Scaloneta en los tres amistosos recientes (ante Bolivia, Burkina Faso y Benín) de la última fecha FIFA, aunque no tuvo oportunidad de atajar. También estuvo con el plantel argentino en Estados Unidos preparándose para el Mundial.
Mientras tanto, los directivos de River mantienen las conversaciones con el representante del jugador, y ambas partes han informado que los diálogos son “positivos” y que “pronto” podrían concretar la renovación del vínculo.
En otro orden, Beltrán vivió un momento incómodo en Junín, durante el empate 1-1 con Sarmiento, en un episodio con su compañero Nicolás Otamendi.
“Salí una vez”, le gritó el capitán de River, visiblemente alterado, sobre el final del partido. Esto ocurrió cuando un envío largo desde la mitad de la cancha generó confusión en la defensa de River. Lucas Martínez Quarta no pudo despejar adecuadamente y peinó la pelota hacia atrás. Otamendi, ante un intenso Marabel, se impuso en el duelo, ganando la posición con habilidad y despejando a lateral al no tener una opción clara para salir.
Sin embargo, la acción, aunque efectivamente desactivó el peligro, generó malestar en el ex defensor, campeón del mundo con la selección argentina, provocando un fuerte reclamo al arquero. Ante este grito enérgico, Beltrán optó por no replicar y prefirió permanecer enfocado en el final del partido, evitando una confrontación.
Lo cierto es que en esa jugada específica, el arquero no debería haber abandonado su área chica, ya que la pelota se dirigía claramente fuera y el defensor ya había ganado la posición. La actitud de Otamendi, que no resultó adecuada, expuso a Beltrán sin razón clara.






















