El martes se llevará a cabo una reunión clave de la Mesa Política, donde se abordarán estos retos. Esta será la primera vez que se encuentren tras la derrota en el Senado, con el objetivo de lograr que los gobernadores aliados reconsideren el proyecto de Propiedad Privada para construir una mayoría en la Cámara de Diputados. Según fuentes cercanas al Poder Ejecutivo, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, será el invitado especial en esta jornada.
En la última reunión de la Mesa Política, los participantes ya habían discutido las complejidades que se avecinan en la Cámara alta. Durante aquel primer encuentro tras el receso legislativo, antes de la caída de la ley de Tierras, se planteó la posibilidad de que el paquete Desregulador impulsado por Sturzenegger no se enviara al Congreso como se había planeado.
El presidente Javier Milei había anunciado que remitiría reformas tanto del mercado de seguros como del de capitales. Este medio pudo acceder a detalles del primer borrador que circuló desde su cartera.
Entre las propuestas en discusión se encuentran la eliminación de la autorización previa de la Superintendencia de Seguros para el lanzamiento de nuevos productos por parte de las aseguradoras, la eliminación de restricciones al corretaje inmobiliario, ajustes en el régimen de Gas Licuado de Petróleo, la habilitación de la venta online de medicamentos de venta libre en farmacias, y reformas en los sectores agro y ganadero, cabotaje y mercado de capitales.
La discusión sobre estos proyectos incluye un cambio en la estrategia: se está evaluando la conveniencia de enviar todas las iniciativas juntas en un solo paquete legislativo. Otra opción en análisis es que el oficialismo opte por enviar las reformas en tandas, evitando que la negociación de un tema afecte a los consensos sobre otros, para evitar el efecto dominó.
Además, se considera que los proyectos técnicos no sean enviados al Congreso sin el visto bueno de la Mesa Política, que determinará el margen político real. Las recientemente perdidas batallas en el Congreso fueron atribuidas a decisiones impulsadas por áreas técnicas que afectaron negativamente a los aliados, lo cual se busca evitar en el futuro.
El fracaso en el tratamiento de la ley de Tierras también expuso tensiones internas en el Gobierno. Los desacuerdos con Sturzenegger y las dificultades en la negociación de sus textos han generado reclamos hacia él, y distintas voces de la coalición han criticado el manejo en la Cámara alta que dirige la senadora Patricia Bullrich, señalando que “hay una mala gestión en el Senado”. Todos los actores se verán las caras el martes.
Las críticas han ido más allá de comentarios informales, ya que la secretaria general, Karina Milei, señala la necesidad de mayor verticalidad en la forma de conducir las negociaciones. En este sentido, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, han adquirido más poder en la determinación de los textos que se envían al Congreso y en las negociaciones.
Se busca que cada gesto hacia un gobernador, cada concesión y anuncio se coordinen desde un solo lugar, evitando así la competencia entre despachos que fue evidente en las semanas previas a la fallida sesión. “El tango no se baila solo”, declaró la jefa de bloque de La Libertad Avanza, mientras se mostraba en video interactuando sola en los pasillos del Senado.
Este diagnóstico interno también se conecta con un problema de fondo que condiciona no solo el pendiente tratamiento del proyecto de Propiedad Privada, sino especialmente la Reforma Electoral. Una fuente habitual de la sede gubernamental reflexionó: “Queda claro que sin un acuerdo macro con los gobernadores, relacionado con lo electoral, que es lo que realmente les importa, siempre habrá dificultades”.
Las negociaciones se encuentran estancadas desde hace meses y el proyecto, que abarca más que la eliminación de las PASO, no ha comenzado a ser tratado en comisión. Según informan fuentes del oficialismo que tienen acceso a los gobernadores, el estancamiento se debe a que los mandatarios provinciales concentran su atención en sus propias posibilidades de reelección, más que en la agenda nacional.
“Todos están preocupados por ver cómo logran la reelección y, a partir de ahí, evaluar qué acuerdo político pueden hacer con Milei”, sostuvieron.
En Santa Fe, Maximiliano Pullaro ha tomado una decisión clara: ha promovido una reforma constitucional que permite la reelección por un único mandato consecutivo para gobernador y vicegobernador, un modelo que ahora otros distritos están considerando. Su acuerdo con La Libertad Avanza a nivel nacional ya es un hecho en los pasillos del Congreso.
En Tucumán, la situación para Osvaldo Jaldo se complica: un dictamen jurídico que circula en la provincia sugiere que, si su candidatura para 2027 enfrenta judicialización, una impugnación podría tener entre un 45% y 60% de probabilidades de éxito, en contraposición al freno que la Corte Suprema impuso a la reelección del rionegrino Alberto Weretilneck.
En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo sigue inhabilitado para la reelección consecutiva bajo la Constitución provincial, la única en el país con tal restricción para el Ejecutivo. Actualmente evalúa, sin llegar a una decisión, una reforma similar a la de Santa Fe. Cornejo, principal aliado del oficialismo nacional, ha propuesto además la creación de listados de adhesiones, una forma moderna de las “colectoras”, a cambio de suspender las PASO.
Este panorama de incertidumbres en las provincias es el verdadero condicionante de la Reforma Electoral: mientras cada gobernador no tenga su propia situación de reelección resuelta, será complicado para el Gobierno nacional lograr establecer una mesa de negociación uniforme que permita avanzar en el proyecto que busca eliminar o suspender las PASO de cara a 2027.























