Además de Ceferin, la carta también cuenta con la firma de Salman bin Ibrahim Al Chalifa, presidente de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), y Victor Montagliani, líder de la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF). Las firmas correspondientes de los secretarios generales de estas confederaciones continentales también están presentes. Se presentan como “confederaciones que representan a sus miembros”.
En este documento, divulgado recientemente, las tres confederaciones subrayaron que “cuando la confianza se rompe mediante el engaño, cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le confió la autoridad, ese deber ha sido abandonado”.
La reacción de la UEFA y sus aliados se dirige específicamente hacia Infantino, quien enfrenta una revuelta tras su fallido intento de vender participaciones en la Copa del Mundo a inversores privados. Por esta razón, se enfatiza en la carta que “El fútbol es la mayor pasión compartida del mundo. No pertenece a ningún individuo ni a ninguna institución. Pertenece a los jugadores, los aficionados, los clubes, las asociaciones miembro y a cada entidad encargada de salvaguardar su futuro. Es con ese espíritu, como confederaciones que representan a sus miembros, que hablamos colectivamente hoy”.
Sin mencionar directamente al presidente de la FIFA, la carta afirma: “No es la conducta de un custodio del juego, sino de alguien que cree que el juego debe rendirle cuentas. Estas no son las cualidades que el fútbol merece en su liderazgo. Por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera y no solos, sino juntos, y por deber hacia el juego al que servimos”.
Las tensiones entre la UEFA y la FIFA no son recientes, ya que la federación europea había amenazado con boicotear la Copa del Mundo y otros torneos de la FIFA, incluso a pesar de que Infantino retrocedió respecto a su propuesta. Esto generó una gran inestabilidad en el ámbito del fútbol mundial. La federación de fútbol de Noruega, por su parte, solicitó la renuncia de Infantino, mientras que la Asociación Inglesa de Fútbol también retiró su apoyo a la reelección del presidente en marzo.
“La fortaleza del fútbol siempre ha sido su unidad. Pedimos que esa unidad sea honrada ahora. Por un liderazgo que sirva al fútbol, no que busque comandarlo”, se afirma en la carta emitida por la UEFA.
En una reunión de crisis llevada a cabo en Marruecos, FIFA reconoció los errores en relación al plan fallido, pero reiteró su























