La primera exposición estuvo a cargo de Damián Tabakman, presidente de CEDU-AEV, quienes recientemente se unificaron. Tabakman presentó un análisis del sector, señalando tanto las oportunidades como los desafíos, con especial atención a la permisiología, es decir, los trámites, licencias y documentaciones burocráticas requeridas por diversas entidades. “En Ciudad la demora es de un año y en provincia, de 10 años”, sostuvo.
Posteriormente, se llevó a cabo un diálogo entre el ministro y la presidenta del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, quien presentó una innovación para la firma digital de documentos, facilitando así procesos de reservas y boletos vinculados a operaciones inmobiliarias.
Sturzenegger, por su parte, discutió cómo los bancos pueden acceder a fondos para ofrecer préstamos a largo plazo, enfatizando que el sector bancario debe cambiar su enfoque para atraer el ahorro de los argentinos. “No hay oferta de crédito si no hay depósitos del otro lado”, afirmó, añadiendo que el mercado de capitales representa una oportunidad clave para conectar el ahorro directo con productos de inversión.
Con más de 150 stands, la expo ofreció 300 opciones de inversión y 60 workshops. En el mismo recinto se celebró el Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias, que convocó a más de 90 ponentes.
Asimismo, en el quinto piso del hotel se realizó el Foro de Inversiones de Vaca Muerta Energía y Real Estate, que integró discusiones sobre energía, territorio e inversiones inmobiliarias. Destacaron oradores como Horacio Marín, CEO de YPF, quien abordó la transformación energética de Vaca Muerta y las proyecciones de multiplicar por ocho la producción de la empresa hacia 2030, creando así una creciente demanda habitacional en Neuquén. También participaron el intendente de Añelo y varios desarrolladores y economistas.























