La respuesta del Gobierno no se hizo esperar. El Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello, emitió un comunicado a través de su cuenta en X, donde argumentó que “la caída en los aprendizajes es una consecuencia directa de las políticas educativas aplicadas por las gestiones anteriores”.
Argentina ocupó el 72° lugar de 91 países analizados. En la primera parte del comunicado, el Gobierno destacó que los resultados “reflejan los aprendizajes acumulados tras 12 años de escolaridad”, haciendo referencia a las administraciones kirchneristas desde 2013.
A pesar de que se mencionó que “si bien los resultados se integran en una tendencia global de estancamiento y descenso, en Argentina el retroceso ocurre desde un punto de partida ya bajo, lo que evidencia una situación crítica en los aprendizajes”.
El Gobierno publicó también un comunicado más detallado en su sitio oficial, donde se citó un hallazgo de la OCDE: globalmente se ha observado el fenómeno de los “lectores apresurados”, estudiantes que responden de manera rápida pero incorrecta, con un aumento de esta conducta que casi se duplicó entre 2018 y 2025. Según el organismo internacional, los países que experimentaron mayores caídas en Lectura también retrocedieron en otras áreas evaluadas.
Sin embargo, el Gobierno afirmó que esta tendencia no puede explicar por sí sola la magnitud de la caída en Argentina, añadiendo que “aquí se suma una responsabilidad concreta: el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema educativo”.
En respuesta a lo que se considera “un problema estructural”, el Ministerio afirmó estar implementando “desde el primer día” dos políticas educativas de carácter federal. La primera es el Plan Nacional de Alfabetización, que busca “fortalecer los aprendizajes desde los primeros años de escolaridad” para que los estudiantes puedan “leer, comprender y producir textos según su edad”.
La segunda iniciativa es el Plan Nacional de Matemática, enfocado en mejorar las capacidades numéricas de los estudiantes en todo el país, asegurando que ningún niño quede rezagado.
El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) mide cada tres años el rendimiento de los alumnos de 15 años en Matemática, Lectura y Ciencias. En esta edición participaron 91 países, con la evaluación de 413 escuelas y 11.200 estudiantes en Argentina.























