“Estamos unos 25 metros sobre el nivel habitual que trabaja este puerto”, indicó Ramírez durante la navegación. Las imágenes capturadas desde el río muestran árboles completamente sumergidos y estructuras casi completamente cubiertas por el agua.
El impacto en la actividad local es notable. Ramírez detalló que el puerto se encuentra cerrado debido a las condiciones adversas que dificultan el embarque, además de recomendar evitar la navegación recreativa. No obstante, aclaró que no hay una prohibición oficial, aunque instó a quienes decidan navegar a que tomen precauciones adicionales.
El nivel del río ha alcanzado los 33 metros y se prevé que esta cifra fluctúe durante el día. En el momento de la inspección, el agua estaba creciendo a un ritmo cercano a los 10 centímetros por hora.
La crecida también se ve influenciada por el río Paraná, que recibe afluentes de diversas cuencas. Las autoridades se mantienen en alerta debido a la combinación de caudales y las lluvias recientes en la región.
“Nos encontramos en etapa de evacuación”, afirmó Ramírez, quien destacó las medidas preventivas que se están implementando y la adaptación constante de las intervenciones según la evolución de la situación.
La crisis en Puerto Iguazú agrava las inundaciones ya reportadas en varias localidades de Corrientes y Entre Ríos. Recientemente, la crecida de los ríos Uruguay y Paraná ha resultado en evacuaciones, restricciones en el tránsito y limitaciones en la actividad turística y fluvial.
En Paso de los Libres, Corrientes, el río Uruguay ha superado el nivel de evacuación, lo que ha obligado a numerosos habitantes a abandonar sus hogares. La represa de Yacyretá, por otro lado, abrió las compuertas de su vertedero principal para controlar el caudal ante el aumento del agua proveniente de las cuencas superiores.
Las proyecciones meteorológicas indican que las lluvias podrían intensificarse nuevamente en los próximos días, con un nuevo episodio de precipitaciones fuertes esperado en aproximadamente seis días.
Los efectos del fenómeno de El Niño podrían prolongarse durante los próximos meses, generando lluvias intensas y crecidas adicionales en diversas áreas del país. Por esta razón, las autoridades continúan monitoreando los ríos y llevando a cabo operativos preventivos ante la posibilidad de que el agua siga avanzando sobre las zonas ribereñas.





















