Desde su llegada a la cartera en octubre de 2024, en sustitución de Mario Russo y bajo la órbita de Santiago Caputo, Lugones ha enfrentado varios conflictos: desde el altercado con los residentes del Hospital Infantil Pedro Garrahan hasta el escándalo por muertes vinculadas a fentanilo contaminado. Además, la exAgencia Nacional de Discapacidad (Andis) fue incorporada a su gestión tras las revelaciones de Diego Spagnuolo sobre posibles coimas y sobreprecios; y también tuvo que lidiar con la crisis del PAMI y los recientes recortes en el área de Discapacidad establecidos en el proyecto de ley de presupuesto 2027.
A pesar de estos focos de tensión, Lugones ha salido relativamente ileso. Su capacidad de maniobra se destaca en un oficialismo que atraviesa profundas divisiones internas. Existen comentarios dentro del Gobierno que, a pesar de los rumores sobre una presunta influencia de Karina Milei en las distintas áreas de Caputo, no se han producido cambios significativos en Salud.
“Mario es muy respetado por todos internamente”, se escucha en círculos cercanos a la Casa Rosada. Variados interlocutores en su área reconocen su conocimiento del sistema. Lugones, propietario del Sanatorio Güemes, posee una amplia trayectoria en el sector privado, lo que le ha permitido mantener relaciones con líderes del ámbito médico y una conexión abierta con el sindicalismo, especialmente con Luis Barrionuevo, que también tendría participación accionaria en el Güemes.
Diversas fuentes del Poder Ejecutivo brindan distintas razones para justificar la continuidad de Lugones, a pesar de los conflictos en su cartera. “Es un hombre del sistema”, expresan voces oficiales. “Tiene un ministerio caliente, se le suman frentes, pero lo controla y resuelve”, señala otro consultado.
“Salud es un área técnica y él tiene un respeto fundado en su trayectoria, además de conocer como pocos los dos lados del mostrador”, afirman sus defensores. En este contexto, se sugiere en el Gobierno que “existe una decisión de cuidarlo” a pesar de su llegada de la mano de Caputo, asesor de Javier Milei. “Habrá venido por Santiago, pero lo respaldan todos”, afirman dos informantes del sector libertario.
Lugones apoya las políticas de achique y desregulación. “Mario comparte una alineación política e ideológica con el Presidente”, comentan quienes lo conocen bien. A lo largo de este tiempo, incluso los ajustados números en el área de Discapacidad, generadores de polémica interna en torno al Presupuesto 2027, “no le sorprendieron”.
Su habilidad para dialogar con sectores poco comunicados con el Gobierno, como el sindicalismo, añade valor a su figura. Mantiene contacto con los dirigentes sociales sobre la distribución de fondos destinados a obras sociales y los costos del Programa Médico Obligatorio.
“Este no es un gobierno que despide ministros a la primera de cambio”, resaltan en la Casa Rosada.
A medida que se aproxima al cumplirse dos años al frente de la cartera sanitaria, Lugones se ha consolidado después de la renuncia de Mario Russo. Sin embargo, desde finales de 2023 hasta septiembre de 2024, fue considerado un ministro en las sombras.
La crisis inicial surgió con los problemas presupuestarios del Garrahan, seguida por el grave episodio del fentanilo contaminado, que causó más de 90 muertes. La investigación judicial liderada por el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, se centra en las demoras y omisiones de los organismos responsables de controlar a HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.
Kreplak procesó a la extitular de la ANMAT, Nélida Agustina Bisio, y a la exdirectora del Instituto Nacional de Medicamentos, Gabriela Mantecón Fumadó, por su posible participación en la adulteración de medicamentos. Ambas fueron detenidas a principios de agosto, pero recuperaron la libertad tras ser procesadas sin prisión preventiva, aunque se impuso un embargo de $500.000 millones a cada una.
Durante su declaración, Mantecón Fumadó alegó que las decisiones de la ANMAT eran discutidas con el ministerio. Sin embargo, Kreplak considera que, hasta el momento, no se han encontrado pruebas suficientes para imputar penalmente a Lugones.























