A media mañana, el contrato de noviembre se cotizaba a US$453,24 por tonelada, lo que representa una disminución de US$8,45 en comparación con el cierre anterior, de acuerdo a la información brindada por Zeni. Esta baja se produjo luego de que el mercado acumulara dos semanas consecutivas en retroceso.
Eugenio Irazuegui, analista de mercados en Zeni, caracterizó la situación como “un arranque de semana con saldo muy negativo en las cotizaciones de la soja” y afirmó que los precios actuales son los más bajos observados en los últimos sesenta días.
Uno de los factores que influyen en esta baja es el progreso de la cosecha en EE.UU. Granar señalan en su informe que las condiciones climáticas favorables pronosticadas para esta semana permitirían acelerar la recolección en el Medio Oeste, lo que incrementaría la oferta de soja en el mercado y generaría más presión sobre los precios internacionales.
El impacto de las elecciones en Brasil también agrega incertidumbre. La victoria de Lula Da Silva en el balotaje, que lo consagra como presidente en su cuarto mandato, alteró las expectativas respecto al real brasileño. Granar destaca que, tras la apreciación de la moneda por el triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, los operadores empezaron a anticipar una caída del real luego de los resultados de la segunda vuelta.
Irazuegui mencionó que el tipo de cambio registró un aumento del 12,3%, alcanzando 5,60 reales por dólar. Esta situación favorece a los exportadores brasileños, quienes pueden ofrecer su soja a precios más competitivos en el ámbito internacional debido a la debilidad de su moneda.
“En contraste con lo que ocurrió hace aproximadamente tres semanas, la depreciación de la moneda local frente al dólar estadounidense proporciona ventajas comerciales en comparación con otros países exportadores, en particular EE.UU., Argentina y Paraguay”, explicó el analista.























