El árbitro esloveno expresó que, aunque la designación para dirigir el encuentro final lo sorprendió al principio, rápidamente ese asombro dio paso a un sentido de orgullo por representar a Eslovenia en un evento de tal magnitud. “Al principio me sorprendí. Pero luego sentí orgullo por nuestro equipo, que iba a representar a Eslovenia en un escenario tan importante, en el mayor evento deportivo del mundo”, comentó el exárbitro de 46 años.
Vinčić destacó particularmente la contribución de sus asistentes, Tomaž Klančnik y Andraž Kovačić, a quienes describió como una segunda familia tras años de trabajo conjunto en partidos, seminarios y otros eventos.
Al analizar el partido entre argentinos y españoles, el árbitro subrayó que el principal reto fue manejar las emociones y reacciones propias de una final mundialista. A su juicio, la estrategia arbitral adoptada fue la adecuada, a pesar de las críticas que llegaron desde Argentina.
Su dirección del partido se vio marcada por la expulsión de Enzo Fernández, quien recibió su segunda tarjeta amarilla por una falta sobre Pau Cubarsí. Vinčić aseguró que no enfrentó complicaciones al evaluar su desempeño en el partido y respaldó la decisión que dejó a la selección de Lionel Scaloni con diez jugadores.
El árbitro también habló sobre su diálogo con Messi después de la polémica jugada, aunque eligió mantener en reserva el contenido de esa conversación. “Dejaré esa conversación en la cancha. Pero puedo decir que Messi se comportó de forma deportivamente correcta”, afirmó sobre el capitán argentino.
Vinčić también defendió la implementación del VAR, argumentando que la rapidez del fútbol moderno hace que la asistencia tecnológica sea esencial para corregir decisiones que pueden escapar al árbitro durante el juego.
La final del Mundial marcó el cierre de su carrera arbitral, y una semana después, la Federación Eslovena anunció su retiro tras una trayectoria que abarcó más de 500 partidos, incluyendo la final de la Champions League de 2024.























