Esta medida forma parte del conjunto de iniciativas anunciado hace dos semanas por el ministro de Economía, Luis Caputo, diseñadas para aumentar el financiamiento destinado a la adquisición de viviendas y reactivar la actividad económica.
En esta etapa inicial, el FGS licitará $200.000 millones que serán asignados a bancos a través de plazos fijos UVA. El Banco Central actuará como el agente financiero de ANSES para estas transacciones.
El plan integral contempla movilizar un total de $2 billones, equivalentes a aproximadamente u$s1.300 millones, a partir de diez licitaciones de $200.000 millones cada una.
Los depósitos UVA tendrán duraciones de uno y cinco años, con tasas mínimas de 2,5% y 4,5%, respectivamente. La meta es que los bancos utilicen estos fondos para financiar nuevas líneas de crédito hipotecario.
El esquema impone una serie de condiciones para las entidades que pretendan acceder al fondeo. Cada banco podrá obtener un máximo del 20% del total ofrecido en cada licitación. Además, los recursos deberán destinarse a préstamos hipotecarios con una tasa tope de UVA + 7,5%. Una vez obtenidos los fondos, las entidades contarán con un plazo de 90 días para ofrecer los créditos.
Este requerimiento podría inducir modificaciones, especialmente entre los bancos que actualmente proponen tasas superiores a ese límite. Para beneficiarse del acceso al FGS, deberán ajustar sus tasas a lo establecido por el programa.
Por otro lado, las entidades que ya otorgan créditos a tasas de UVA + 7,5% o inferiores no tendrían estímulos para reducir aún más sus tasas, aunque sí podrían acceder a una fuente de financiamiento de mayor duración.
A pocas horas del inicio del mecanismo, persisten incertidumbres entre las entidades financieras sobre algunos aspectos de las subastas.
Una de las principales incógnitas es si los bancos podrán ofrecer tasas superiores a los mínimos fijados para los plazos fijos UVA, con el fin de captar una mayor proporción de los fondos disponibles.
Además, es necesario determinar qué pasará con los clientes que ya han contratado préstamos hipotecarios a tasas superiores al nuevo límite de UVA + 7,5%, así como los plazos efectivos para que los recursos obtenidos en las licitaciones se traduzcan en nuevos créditos.
Si el cronograma se mantiene en tiempo y forma, las entidades prevén que los primeros préstamos bajo este esquema podrían comenzar a otorgarse entre noviembre y diciembre, beneficando a más de 10 mil viviendas.
La implementación de esta medida coincide con un período de bajo dinamismo en el mercado de créditos hipotecarios. Actualmente, el monto promedio de estos préstamos oscila alrededor de u$s75.000, equivalentes a cerca de $100 millones, con plazos promedio de aproximadamente 23 años y tasas superiores al 7%.
Durante 2025, se entregaron alrededor de 44.000 créditos hipotecarios, mientras que para 2026 se anticipa un total de cerca de 30.000 préstamos, lo que implicaría una disminución de casi el 34% en comparación interanual.
Con el fondeo del FGS, el Gobierno argentino busca aumentar la disponibilidad de recursos a largo plazo para las entidades financieras y asegurar la oferta de financiamiento para la compra de vivienda.























